Mediacion y conflictos sociales tuvieron su debate en la UNLa

Con la mirada puesta en la resolución de disputas de forma alternativa, se llevó adelante en el cine Tita Merello de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), el taller de “Conflictos sociales, mediación y resolución en contextos múltiples”. La jornada que se extendió a lo largo de este martes incluyó un taller encabezado por el prestigioso César Rojas, quien junto a otros especialistas en la materia como los Dres. Carina Paramidano del Colegio de Abogados Avellaneda Lanús, Mariana Palategui de la Defensoría Pública de Lomas de Zamora y Guido Croxatto de la UNLa profundizaron en la temática.

La iniciativa se realizó en el marco del XIV Congreso Mundial de Mediación y Cultura de Paz que se celebra hasta el próximo sábado 22 en el Centro de Convenciones Goldencenter de Capital Federal y que ya tuvo una primera etapa a principios de mes en la provincia de Santa Fe.

La misma estuvo dirigida a contribuir a generar espacios de reflexión, impulsar iniciativas en el ámbito privado y público y promover Políticas Públicas que permitan la prevención, gestión y transformación de situaciones y espacios de conflicto en Argentina, América Latina y el resto del mundo, favoreciendo la construcción de sociedades más dialoguistas, tolerantes, inclusivas y equitativas.

Durante el mismo disertó César Rojas, comunicador social de la Universidad Católica Boliviana, sociólogo y doctorado en Ciencias de la Información; quien brindó su experiencia internacional a lo largo de toda América Latina en la resolución de conflictos y destacó el alto nivel de utilización de las mediaciones en el ámbito judicial de Argentina.

De la charla también participaron el defensor general de Lomas de Zamora, Germán Bauche; la Dra. Carina Paramidano, presidenta de la Comisión de Mediación del Colegio de Abogados Avellaneda Lanús y especialista en mediación familiar; Mariana Palategui, responsable del área de Mediación, Resolución Alternativa de Conflictos Penales y Justicia Restaurativa del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Depto. Judicial de Lomas de Zamora, y Guido Croxatto, Director del Tribunal Internacional Académico en Derechos Humanos “Rodolfo Ortega Peña” de la UNLa y docente de esa casa de estudios.

Carina Paramidano destacó que en el proceso de mediación existe una “búsqueda de rescatar la mirada a futuro” donde las mismas personas involucradas sean “las que decidan y no un tercero el que les diga que hacer”, sin miradas subjetivas que se valen de datos plasmados en un archivo y “empoderando a las partes”.

“El conflicto es un proceso y lo interesante de la mediación es que no acaba solo con la firma del acuerdo, sino que se tiene la posibilidad de que en caso de no cumplirse se puede regresar al ámbito de la mediación y rescatar la autocomposición”, destacó la especialista sobre el proceso que remarcó “alienta la confianza entre las partes”.

A su vez, Mariana Palategui sostuvo que existe “mucha desinformación” en la gente sobre las posibilidades que brinda el método alternativo así como también muy pocos los abogados en la provincia que los utilizan y muy poco presupuesto para la implementación de prácticas restaurativas más allá del “éxito de la resolución de conflictos y de la baja reiterancia en el ámbito penal y con jóvenes”.

“Estamos viendo que hay otra forma de acceder a la justicia pero que también hay desinformación, no hay recursos, tampoco capacitación y ni siquiera en general espacios edilicios” observó al tiempo que consideró: “Es importantísimo que desde el Estado se empiece a designar una partida presupuestaria e implementar las prácticas como una verdadera política pública”.

En este sentido, Rojas observó que en Latinoamérica existen altos niveles de conflictividad que “rompen el tejido social y hacen que perdamos seriamente capital social, por lo que se necesita recolocar la prevención para evitar el paso del conflicto y su huella”.

“Necesitamos que estos métodos alternos de resolución de conflictos no sean solo eso, sobre todo el diálogo social como método preventivo para generar políticas públicas y encarar el conflicto en el estado latente donde las cosas son fáciles de tratar y con menores costos, de tal manera que se pueda proteger y recalificar el tejido social”, completó.

Por su parte, Guido Croxatto señaló que ante el descontento popular con la administración de la justicia ante “la incapacidad de la Justicia de no solo dar respuestas sino también de escuchar las preguntas”, a lo que se le suman las particularidades del Conurbano.

Durante la charla, el abogado dedicado a explorar nuevos mecanismos de acceso a la justicia anunció que próximamente la alta casa de estudios pondrá en funcionamiento un “Tribunal experimental en Derechos Humanos”, el cual estará abocado a la prevención de conflictos de forma pedagógica a través del dictado de talleres abiertos y la resolución de los mismos dentro del ámbito universitario en una primera etapa para luego abrirse a la comunidad.

Asimismo, Croxatto confesó que “el tribunal experimental es un desafío abierto”, y aseguró que el objetivo de éste es “ceder la palabra” y “escuchar más de lo que usualmente escucha el derecho” para romper con la “visión vertical y tutelar” que presenta la justicia.

Por último, Rojas deseó que “todas éstas experiencias resulten exitosas y fortalecerlas” porque “hay una gran conflictividad que recorre nuestro continente, creciente y cada vez más radicalizada” que genera una “pedagogía social perversa” donde algunos sectores “aprenden que la forma de resolver sus problemas es a través de una buena movilización antes de una mediación pública” frente al desconocimiento de otros caminos, lo cual es levantado por los medios de comunicación que “ven que funciona” y lo replican ante un público que “quiere ser eficaz en la dinámica social” y lo copia, algo que advirtió “desteje a nuestras sociedades de una manera perversa”.