Masacre de Wilde: Los ocho ex policías acusados se negaron a declarar

Están acusados del asesinato de cuatro personas ocurrido en 1994. El fiscal de Lomas de Zamora Sebastián Scalera los citó a indagatoria pero se negaron a hablar. De esta manera, la causa quedó más cerca del juicio oral. El cuádruple homicidio es un caso emblemático de gatillo fácil.

 Por Alejandro Córdoba

Los ocho ex policías acusado de asesinar a cuatro hombres en lo que se denominó al “Masacre de Wilde”, un hecho ocurrido en 1994, se negaron este martes a declarar en el marco de la indagatoria que les tomó el fiscal de Lomas de Zamora, Sebastián Scalera. Este funcionario deberá decidir en los próximos días si pide la elevación a juicio oral de una emblemática causa de gatillo fácil.

Asesorados por el defensor particular Luis Galtieri, los ex integrantes de la Brigada de Investigaciones de Lanús se negaron a declarar. Cuando la causa parecía cerrada, un dictamen de la Suprema Corte provincial, en noviembre del año pasado, reactivó la investigación, que quedó a cargo del juez de Garantías de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale.

Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com que el fiscal Scalera deberá analizar si queda alguna medida pendiente y luego probablemente pida la  elevación a juicio oral de la causa. Esa decisión deberá ser confirmada por el juez Vitale.

En la Masacre de Wilde, un grupo de once policías de la entonces Brigada de Investigaciones de Lanús mató a cuatro personas. Los acusados – sin bien fueron sobreseídos hasta que la Suprema Corte bonaerense reactivó la causa – nunca pudieron dar una explicación clara de lo ocurrido. De hecho, poco después del hecho se les dictó prisión preventiva y estuvieron detenidos durante varios meses.

Sebastián Scalera indagó este martes a los ex policías Norberto Mantel, Osvaldo Lorenzón, Eduardo Gómez, Pablo Dudek, Marcelo Valenga, Marciano González, Julio Gatto, y Hugo Reyes. Cabe recordar que otros dos policías que participaron del hecho fallecieron en estos 20 años, mientras que un tercero está prófugo desde 48 horas después del hecho.  

El defensor de los imputados, Luis Galtieri, había logrado, en mayo último, la suspensión de las declaraciones de sus asistidos a través de un planteo ante la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora, que finalmente lo rechazó y ordenó continuar con las medidas.

En su citación a indagatoria, el fiscal Scalera había considerado que existen “vehementes y elementos suficientes” para acusar a los ex policías  de cuádruple homicidio calificado en concurso real con tentativa de homicidio gravado. En el hecho murieron por las balas policiales Edgardo Cicutín, Norberto Corbo, Héctor Bielsa y Gustavo Mendoza. En tanto, Claudio Díaz salvó su vida milagrosamente.

En el hecho, en los dos autos en el que iban las víctimas se contabilizaron cerca de 300 impactos de bala disparados por los policías que los persiguieron durante varias cuadras, en Wilde, la tarde del 10 de enero de 1994.

Otro de los datos que trascendieron es que tras la indagatoria, el fiscal pediría a la juez de Garantías de Lomas de Zamora Gabriel Vitale la elevación del caso a juicio oral, un hecho histórico ya que pasaron 20 años y serían ocho los policías que deberían sentarse en el banquillo de los acusados.

Un dato de color es que Luis Galtieri, abogado de los ex policías, supo defender a los tres policías condenados por la Masacre de Budge, en los dos juicios orales que se desarrollaron en 1991 y 1994. También, representó a algunos uniformados en el juicio oral por el atentado a la sede de la AMIA.

Los imputados por la Masacre de Wilde llegaron a estar detenidos con prisión preventiva en 1994, pero luego fueron sobreseídos en reiteradas oportunidades hasta que el año pasado, poco antes de que se cerrara definitivamente el expediente, la Suprema Corte bonaerense ordenó continuar la investigación centrándose en los policías como los autores de los cuatro homicidios.

La probable elevación a juicio oral del caso constituye un caso inédito por el tiempo transcurrido, la trascendencia pública del caso y la cantidad de funcionarios policiales acusados.