Masacre de Wilde: El tribunal rechazó hacer la audiencia preliminar por videoconferencia

Telam 01/03/2020 Buenos Aires: La defensa de tres de los nueve ex policías acusados por la denominada "Masacre de Wilde", un emblemático caso de gatillo fácil cometido hace 26 años y en el que se dispararon cerca de 200 tiros que mataron a cuatro inocentes, pidió suspender la audiencia preliminar al debate previsto para el 30 de marzo porque busca que se realice un juicio por jurados y necesita "tiempo" para preparar la estrategia. Foto archivo: Rodriguez/telam/cf

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora rechazó realizar la audiencia preliminar al juicio oral por la Masacre de Wilde a través de una videoconferencia. La petición la habían hecho los abogados de las familias de las víctimas, acompañados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. La negativa de los jueces fue acompañada por la fiscal, encargada de la acusación en el juicio, Viviana Simón. Con esta decisión, la impunidad sobre este cuádruple crimen – que tiene a 9 ex policías como imputados – sigue extendiéndose en el tiempo.

La Masacre de Wilde ocurrió en enero de 1994. Por el hecho hay 9 policías imputados, y solo uno de ellos detenidos. Hace 5 años que el TOC 3 tiene el expediente y aún el juicio oral no se ha realizado.

En la decisión tomada días atrás por ese tribunal, los jueces Marcelo Dellature, Caludio Fernández y Jorge Camino decidieron por unanimidad rechazar el pedido realizado por el abogado de la Raquel Gazzanego, viuda de Edgardo Cicutín, de realizar la audiencia previa al juicio a través de una videoconferencia, dada las restricciones por la pandemia.

El abogado Ciro Annichiario había tomado como ejemplo la reciente culminación del juicio por el femicidio de Anahí Benítez realizada en los Tribunales de Lomas, con  la presencia de las partes, con el distanciamiento obligatorio y medidas de higiene, y con el imputado a través de videoconferencia.

El planteo del letrado fue acompañado por el abogado de la familia de otra de la víctimas y por el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragala, quien presentó un escrito en el tribunal, también pidiendo que ese organismo pueda ser observador futuro debate oral.

Según la decisión a la que tuvo acceso DarioConurbano.com,  el rechazo del TOC 3  a llevar a cabo la audiencia preliminar se fundamentó en la edad de los imputados y de algunas de las partes – más de 65 años – que los ubica en situación de “riesgo” frente a la pandemia del coronavirus.

Tras aclarar que la Suprema Corte estableció el sistema Teem para las audiencias y no Skype o Zoom como había solicitado Annichiarico, el tribunal puso en duda su funcionamiento ante la cantidad de participantes. Además, planteó que no es comparable la situación de la causa de Wilde con la terminación del juicio por el femicidio de Anahí Benítez.

También plantearon los jueces la dificultad, en una audiencia preliminar, de acceder al expediente de 23 cuerpo de la causa ya que no se encuentra digitalizado.

Los defensores oficiales ( Roberto Fernández y María Celeste Vázquez)  y particulares (Lia Barros Javier Leira) de los detenidos también se opusieron a la realización de la audiencia a través de videoconferencia. La fiscal Viviana Simón también rechazó el planteo de los defensores de los particulares damnificados.

Además del rechazo, el TOC 3 ordenó la Dirección General de Sanidad, la Secretaría de Planificación, la Secretaría Penal y a la Dirección de Servicios Legales de la Suprema Corte de Justicia establecer “la elaboración del protocolo sanitario acorde a las circunstancias y particularidades de estos obrados, a fin de posibilitar a la mayor brevedad la celebración de la audiencia preliminar”.

La Masacre de Wilde ocurrió el lunes 10 de enero de 1994, cuando policías de la entonces Brigada de Lanús persiguieron a los ocupantes de dos autos, presuntamente al confundirlos con un grupo de delincuentes que buscaban, y los asesinaron a balazos.

Las víctimas fueron el remisero Norberto Corbo y sus pasajeros Claudio Mendoza y Enrique Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505, y el vendedor de libros Cicutín, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.

De acuerdo a los peritajes, ambos vehículos y las víctimas recibieron unos 300 impactos de bala calibre 9 milímetros disparados con pistolas y al menos un subfusil Uzi.

En principio, los once policías que intervinieron en el hecho fueron detenidos, pero luego la Cámara de Apelaciones y Garantías los liberó y finalmente fueron sobreseídos.

Tras apelaciones de familiares de las víctimas, en 2003 y en 2007 volvieron a ser sobreseídos por la misma medida, pero luego la causa siguió su curso hasta la Suprema Corte de Justicia bonaerense ordenó reabrir el expediente. En 2014, el juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, dispuso la elevación a juicio del caso.