Masacre de Wilde: Designan un nuevo juez y reclaman que se haga el juicio oral a 27 años

A 27 años de la Masacre de Wilde, la familia reclama que se realice la audiencia preliminar para que los nueve ex policías acusados por el hecho sean juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora. Esperaban la designación de un juez subrogante para cubrir el lugar del titular, situación que finalmente pudo concretarse, pero continúa sin haber avances concretos en el expediente.

Este viernes se cumplen 10 mil días de la Masacre, en la que cuatro personas fueron acribilladas por balas policiales.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Raquel Gazzanego, la viuda de Edgardo José Cicutin, explicó qué le falta a la justicia para llevar a los nueve ex policías de la entonces Brigada de Lanús a juicio oral y público.

“En diciembre se jubiló uno de los jueces y estábamos esperando su reemplazo. Hace poco nos comunicaron que ya está asignado el tercer juez. En lugar del Dr. Jorge Camino fue nombrado Pedro Pianta, pero todo sigue igual, seguimos esperando una fecha para la audiencia preliminar”, aseguró.

Por otro lado, Gazzanego contó que el 7 de mayo pasado, la defensa de uno de los policías acusados volvió a pedir la excarcelación. “La defensora oficial de Marcos Ariel Rodríguez vuelve a solicitar el pedido de excarcelación para un tipo que estuvo 20 años prófugo, por lo que hicimos la presentación del rechazo”, indicó.

A principios de junio del año pasado el TOC 3 de Lomas de Zamora rechazó realizar la audiencia preliminar a través de una videoconferencia tras el pedido que habían hecho los abogados de las familias de las víctimas, acompañados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, porque la causa no está digitalizada, además de razones vinculadas con la pandemia. Por ese motivo, Gazzanego empezó a digitalizar el expediente para que se haga el juicio.

La Masacre de Wilde ocurrió el 10 de enero de 1994, cuando policías de la entonces Brigada de Lanús persiguieron a los ocupantes de dos autos, presuntamente al confundirlos con un grupo de delincuentes que buscaban y los asesinaron a balazos.

Las víctimas fueron el remisero Norberto Corbo y sus pasajeros, Claudio Mendoza y Enrique Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505, y el vendedor de libros Edgardo Ciccutín, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.

De acuerdo a los peritajes, ambos vehículos y las víctimas recibieron unos 300 impactos de bala calibre 9 milímetros disparados con pistolas y al menos un subfusil Uzi.