Comenzó el juicio contra el acusado de asesinar a su novia a golpes en Budge

Comenzó el juicio por el caso de María Magdalena Ojeda, una mujer de 37 años que fue asesinada de un golpe en la cabeza en 2017 en Ingeniero Budge. Juan Eugenio Zabala, quien se sospecha que era su pareja, es el único imputado por el crimen de homicidio agravado en el que medio violencia de género.

En la primer jornada del juicio el fiscal a cargo de la causa, Hugo Carrión, señaló que probará que Zabala, alias “El Paisa”, “el día 11 de enero de 2017 le propinó un golpe con un elemento contundente a María para provocarle la muerte y medió la violencia de género”. El golpe que recibió la víctima le causó un hundimiento de cráneo y estuvo internada 20 días antes de fallecer en el Hospital Presidente Perón, de Avellaneda. Por su parte, la defensa, aseguró que tratará de demostrar que el imputado “es ajeno al hecho”.

Se estima que hay 50 testigos por la investigación del crimen y en el día de hoy declararon tres familiares de Ojeda junto a un hombre que vio a la mujer en el piso cuando ya había sido golpeada. El juicio está en manos del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de Lomas de Zamora, con la presidencia de Roberto Lugones.

Jorge Rubén Sarsa, un vecino de la zona del barrio Olimpo, afirmó: “Fui a comprar algo a un kiosco y cuando volví para mi casa vi a una chica tirada con mucha sangre en la cabeza que vomitaba sangre”. El hombre la encontró en Manuel Castro al 3900, en Olimpo, y le pidió a un patrullero que llamara a una ambulancia, la cual tardó media hora en llegar. Según lo relatado por Sarsa, la mujer movía los ojos “pero no podía hablar”.

Si bien la víctima nunca les confirmó que eran pareja, los familiares de Ojeda, opinan que Zabala y ella mantenían una relación afectiva pero que la mantenían en secreto debido a que el imputado convivía con otra mujer y era vecino de la víctima.

La segunda testigo fue Sonia Adriana Ojeda, hermana mayor de la víctima, que manifestó: “Yo le decía que no quería que saliera con él porque había salido de la cárcel, ella volvía golpeada. Para mi la mató él”. También relató que Zabala había intentado seducirla mientras estaba con su hermana y que Ojeda era una chica “tímida que no tenía amigos” y “nunca salía de la casa excepto para cuidar a sus sobrinos”

Según la familia de Ojeda, ella salió de su casa la noche del 11 de enero, y se dirigió al domicilio del imputado, que para ese momento se había mudado y había dejado de ser vecino. Esa misma noche, la víctima habría ingresado al hospital como NN y la familia desde ese día comenzó a buscarla. Tras 20 días de estar internada, la encontraron en el hospital de Avellaneda. Había sido operada tres veces y los médicos habían asegurado que no tenía esperanza de vida.

A su vez, declaró Yolanda Pedernera, madre de la víctima, que en una ocasión Zabala “le tiró de los pelos con un cuchillo en la mano” y que su hija regresaba a la casa con “la cara hinchada y golpeada”. “Él le rompió el celular el mismo día que la mató y sus pertenencias no aparecieron luego de lo que le pasó”, indicó Pedernera.

Por el mismo lado, se presentó Víctor Fabián Ojeda, hermano mayor de la víctima, que planteó que “el 11 de enero fue a la casa de ella y la citó para la noche”. “A partir de ahí no la vimos más”, apuntó. Con respecto a la falta de formalidad en la pareja, manifestó: “Salían juntos, se citaban y se encontraban. Cualquier persona se hubiera dado cuenta”. El Tribunal le resaltó a Ojeda que había partes de su testimonio prestado en la etapa de instrucción que se contradecían con lo expuesto en el juicio oral, como por ejemplo haber visto al imputado con un arma cuando no fue así según lo explicado por el mismo ante los jueces.