Lomas: absolvieron al acusado de encubrir el secuestro y crimen del arquitecto González

Un tribunal oral de Lomas de Zamora absolvió hombre que estaba acusado de encubrir el secuestro y asesinato del arquitecto Diego González, un hecho ocurrido en Monte Grande, en abril de 2009. De esta forma, a más de cinco años, ese asesinato permanece impune.

Fuentes judiciales indicaron a DiarioConurbano.com que el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Lomas de Zamora absolvió a Matías Ezequiel Ferrero Marino, a quien la fiscal Marcela Dimundo había pedido 4 años y 6 meses de prisión por encubrimiento.

Trascendió que Dimundo apelaría la decisión de los jueces, quienes, además, decidieron que se investigue a dos hombres como autores materiales del homicidio ya que fueron acusados por varios testigos que pasaron por el juicio oral.

A pesar de haber sido absuelto en esta causa, Ferrero Marino está detenido, cumpliendo una condena de 9 años de prisión, por haber participado de otro secuestro.

En el trascurso del debate oral varios testigos apuntaron a tres hombres como los autores materiale del secuestro y homicidio del arquitecto Diego González. Se trata de Andrés Cava, que cumple una condena de 18 años por otro hecho, Hernán Palavecino, que se encuentra en libertad, y Matías Silvero Cardozo, quien murió en un enfrentamiento.

Tal como lo había pedido la fiscal Dimundo, el tribunal ordenó que se investigue a Cava y Palavecino por su participación en el hecho. Estos dos hombres formaban parte de un grupo delictivo cuyos integrantes vivían en el barrio La Campana, en Monte Grande.

El 6 de abril de 2009 por la mañana, el arquitecto Diego González, de 41 años, salió de su vivienda ubicada en Pedernera al 200, en Villa Galicia. Se dirigía en su Peugeot 307 a ver una obra en construcción en Monte Grande.

Fuentes judiciales indicaron que a las pocas cuadras fue interceptado por un grupo de delincuentes que se movilizaban en otro vehículo,  quienes lo amenazaron y se subieron al auto de González a quien lo obligaron a conducir hacia Monte Grande.

En la calle Berazain al 400, en Monte Grande, los delincuentes tiraron el cuerpo sin vida de Diego González. Había recibido dos balazos en el tórax. En tanto, el Peugeot 307 apareció abandonado en Fariña al 1.100 también en esa localidad de Esteban Echeverría.

Los investigadores tardaron algunos meses en dar con Ferrero Marino. Cuando lo detuvieron, el hombre tenía el arma homicida. No obstante, el hombre fue absuelto.