La familia de un joven apuñalado en Longchamps teme que el crimen quede impune

A dos años del crimen de Aaron Alejandro Condo, un joven asesinado de dos puñaladas a la salida del boliche El Castillo de Longchamps, la familia denuncia que la investigación no avanzó y temen que quede sin resolverse. Desde un principio, hubo pocos testigos de lo ocurrido y las cámaras lo vieron ingresar pero no salir del boliche.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Teresa Condo, madre de la víctima, aseguró: “Convivo con la tristeza, la injusticia y la indignación porque la investigación no prosperó nada. Se que no hay más testigos porque nadie vio nada al parecer, fue en una zona muy despoblada”. Si bien hubo varios comentarios que sirvieron de indicios nunca se pudo determinar que fue lo que pasó con Aaron esa noche. 

El joven salió del complejo cerca de las cinco de la madrugada y fue encontrado a 150 metros del boliche, ubicado en la avenida Yrigoyen al 16.200, de la vereda de enfrente. La familia apuntó que es sospechoso que el joven apareció por el lado contrario de su casa y no en su camino de vuelta habitual. 

El principal problema de la causa es que nunca hubo pruebas concretas sobre el móvil del crimen, ni los posibles autores sobre lo sucedido. “Duele mucho que no puedan haber hecho nada con el asesino de mi hijo. No entiendo por qué no avanzan las investigaciones, porque no pueden buscar más pruebas para que no quede en el olvido”, aseguró. 

Las cámaras municipales muestran el ingreso del joven pero no registran su salida y las del boliche no funcionaban correctamente, lo que perjudico mucho a la investigación ya que sin testigos oculares que presenciaron el hecho y sin el registro de las cámaras, se detuvo el avance de la prueba. 

“No se como no se lo puede ver salir, lo que dijeron los testigos es que salió en un horario de poco tránsito. Entonces no sabemos si le pasó algo adentro del boliche y lo sacaron por otro lado”, manifestó la madre del joven.

La familia descartó la hipótesis de un posible robo debido a que tenía sus cadenas y pulseras puestas, a pesar de que no tenía su celular y billetera, y el cuerpo de Aaron no tenía signos de forcejeo o agresiones físicas. 

En este sentido, la madre explicó que “hay muchas cosas irresueltas”. “La forma en que lo encontramos a mi hijo no muestra que haya sido víctima de robo, estaba peinado, no se arrastró para salvarse y tenía sus objetos”, argumentó Teresa.

El joven había salido del boliche cerca de las 5 de la madrugada sólo y un hombre poco tiempo después llamó a la Policía para informar sobre el encuentro del cuerpo. La víctima fue encontrada el 27 de octubre de 2018, a 150 metros del boliche El Castillo, ubicado en la avenida Yrigoyen al 16.200, de la vereda de enfrente y le faltaba su celular junto con la billetera. Es por esta razón, que en un primer momento se estimó que el móvil del asesinato podría haber sido un robo. 

La investigación está a cargo la fiscal Silvina Estévez, de la UFI 4 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.