Histórico: Tras 27 años, se realiza la audiencia previa al juicio por la Masacre de Wilde

Telam 01/03/2020 Buenos Aires: La defensa de tres de los nueve ex policías acusados por la denominada "Masacre de Wilde", un emblemático caso de gatillo fácil cometido hace 26 años y en el que se dispararon cerca de 200 tiros que mataron a cuatro inocentes, pidió suspender la audiencia preliminar al debate previsto para el 30 de marzo porque busca que se realice un juicio por jurados y necesita "tiempo" para preparar la estrategia. Foto de la reconstrucción. Foto archivo: Roman Von Eckstein/telam/cf

La audiencia preliminar al juicio por la denominada “Masacre de Wilde”, un emblemático caso de “gatillo fácil” ocurrido hace más de 27 años en el que cuatro inocentes fueron asesinados por policías de la entonces Brigada de Investigaciones de Lanús, se llevará a cabo este martes con miras al debate oral al que serán sometidos nueve ex policías, ocho de los cuales se encuentran libres.

Fuentes judiciales informaron a Télam que la diligencia está prevista para las 10 de mañana ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora, lugar donde se encontrarán todas las partes para la presentación de pruebas de cara al juicio oral por el hecho ocurrido el 10 de enero de 1994.

Esta audiencia iba a realizarse el 20 de marzo de 2020, aunque debido a la pandemia de coronavirus fue suspendida.

Además, en varias oportunidades las defensas lograron ir prorrogando el debate con diversos argumentos, la última de ellas hace pocos días, aunque el planteo fue rechazado por el tribunal.

Los acusados son los expolicías Osvaldo Lorenzón, Eduardo Gómez, Marciano González, Roberto Mantel, Hugo Reyes, Pablo Dudek, Julio Gatto, Marcelo Valenga y Marcos Rodríguez, éste último el único detenido ya que se mantuvo prófugo 20 años, hasta el 2014.

Durante la audiencia, la fiscal que estará a cargo de la acusación, Viviana Simón; los abogados de las cuatro víctimas y los defensores particulares y oficiales de los nueve imputados detallarán el procedimiento de presentación de pruebas y propondrán los testigos a ser citados al juicio oral.

“Esperamos que la nueva fecha no se suspenda por nada para poder llegar de una vez por todas al juicio oral”, dijo a Télam Raquel Gazzanego, viuda de una de los cuatro asesinados, el vendedor de libros Edgardo Cutín, quien es representada por el abogado Ciro Annicchiarico.

El 5 de marzo del año pasado, la audiencia había sido confirmada por el mismo TOC 3, que rechazó un pedido de postergación del abogado Roberto Fernández, defensor oficial de los imputados.

En esa ocasión, los jueces coincidieron con la posición del querellante Annicchiarico, quien consideró que una nueva postergación “volvería a dilatar la marcha de este proceso, ya de por sí dilatado y entorpecido de manera insoportable desde que la Suprema Corte de Justicia de la provincia resolviera el 23 de noviembre de 2013 que debía efectivizarse el juicio por atroces hechos”.

Finalmente, el debate volvió a suspenderse ante la pandemia de coronavirus.

La “Masacre de Wilde” tuvo como víctimas al remisero Norberto Corbo y a sus pasajeros, Claudio Mendoza y Enrique Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505, y al vendedor de libros Cicutín, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.

Los cinco fueron atacados a tiros por efectivos de la Brigada de Investigaciones de Lanús que al parecer los confundieron con delincuentes y les dispararon cerca de 200 veces.

El único de los nueve expolicías acusados que se encuentra detenido es el excabo Rodríguez, ya que permaneció prófugo 20 años y fue detenido en 2014 en Córdoba.

Todos los exefectivos afrontan cargos por los delitos de “cuádruple homicidio simple y un homicidio simple en grado de tentativa”, por la única víctima del ataque que sobrevivió.

La “Masacre de Wilde” ocurrió el lunes 10 de enero de 1994, cuando los policías de la entonces Brigada de Lanús persiguieron y asesinaron a balazos a los ocupantes de dos autos, presuntamente al confundirlos con un grupo de delincuentes que buscaban.

De acuerdo a los peritajes, ambos vehículos y las víctimas recibieron unos 200 impactos de bala calibre 9 milímetros disparados con pistolas y al menos un subfusil Uzi.

En principio, los policías que intervinieron en el hecho fueron detenidos, aunque la Cámara de Apelaciones y Garantías los sobreseyó y liberó.

Tras apelaciones de familiares de las víctimas, en 2003 y en 2007 volvieron a ser sobreseídos, aunque la causa siguió su curso hasta la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que ordenó reabrir el expediente.