Femicidio de Viviana Giménez: La fiscalía pidió prisión perpetua

Este martes comenzó el juicio por el femicidio de Viviana Giménez, asesinada por su pareja de un escopetazo en el rostro dentro de un auto, en octubre de 2018, en Parque Barón. La primera jornada contó con la declaración de siete testigos y los alegatos. En ese marco, la fiscalía pidió la pena de prisión perpetua para el imputado Osvaldo Valenzuela. La próxima semana se conocerá la sentencia.

En la primera audiencia por el femicidio de Viviana Giménez declararon siete testigos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora: la madre de la víctima, Beatríz Giménez, las hermanas Diana y Georgina Paz, el cuñado Maximiliano Orieta, la amiga Vanesa González, un vecino y una oficial de la Comisaría 9° de Parque Barón.

Tanto la madre como las hermanas de Viviana relataron que Osvaldo Valenzuela empezó a frecuentar la casa donde la mujer vivía con su hijo de 13 años con la excusa de colaborar con ella,  ayudándola. Así, al poco tiempo comenzaron una relación cuando el hombre todavía estaba viviendo con su esposa.

“El entró a la casa de mi hija haciéndose el buen vecino. Ella decía que él le prometía que la iba a cuidar. Me entero por la hermana que ellos estaban saliendo y al poco tiempo empecé a notar cambios en mi hija: ya no se juntaba a almorzar con nosotras y empezó a vestirse mal, ya no era la misma de antes. Un día estábamos desayunado y me contó que él la seguía por todos lados y que la tenía amenazada”, contó Beatriz.

Tanto la madre como las hermanas de la víctima fueron contundentes al señalar que la relación entre Viviana y su vecino duró alrededor de cuatro meses y cuando la mujer decidió dejarlo comenzaron los diferentes episodios de violencia. “Ella no quería hacer la denuncia, tenía miedo por el hijo y un día me pidió que lo llame. Yo lo llamé y le pedí: ‘Por favor, Valenzuela, deje a mi hija en paz’”, relató la mujer.

En tanto, Diana Paz, dejó en claro que: “Ellos no tenían ningún tipo de relación en el momento del hecho”. “Por algo ella puso el portón eléctrico, porque tenía miedo. Un día la levantó del colegio del nene a punta de pistola”, recordó la hermana de Viviana.

Otros de los testimonios relevantes de la jornada fue el de Vanesa González, amiga de la víctima, quien describió como empezó la relación entre Giménez y Valenzuela. “Fueron amantes. Ella salió una vez con él para ver si la dejaba de molestar, pero después empezó a seguirla, le mostraba la pistola y ella tenía miedo porque la amenazaba con la familia”, declaró.

Además, agregó que la noche anterior al crimen “él la llamó porque la quería ver”. “A ella le daba miedo porque él le decía: ‘yo te mato y al otro día ya estoy en mi casa”, dijo.

Alegatos

Por la tarde, el fiscal Andrés Procopio en su alegato señaló que el homicidio de Viviana Giménez se produjo en un contexto de violencia de género y solicitó la pena de prisión perpetua para Osvaldo Valenzuela, de 76 años, acusado por el delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género en concurso real con portación de arma de guerra”.

“Se ha acreditado que el acusado ejerció en reiteradas ocasiones violencia física, psicológica y sexual hacia quien consideraba su amante”, dijo Procopio.

Además, el representante del Ministerio Público Fiscal explicó que “se generaba cierta duda de cuál era el vínculo entre el acusado y la víctima, pero lo cierto es que el propio acusado dice que eran amantes. Una de las testigos también dijo lo mismo. En definitiva, si eran novios, amantes o pareja, ambos mantenían una relación que duró por lo menos cuatro meses”, indicó.

Y añadió que “la expresión máxima de violencia llegó con la muerte, la forma en que la mató. Viviana no pudo vivir una vida armoniosa, tranquila, le impidió vivir y le quitó la vida a sangre fría”.

Como agravante, Procopio indicó el daño que causó el femicidio de Viviana en su hijo Lautaro, quien ahora tiene 18 años. “Dejó huérfano al hijo de la víctima. El daño causado en el menor que no aún hoy no puede iniciar su tratamiento psicológico porque no puede hablar, tuvo dificultades en el colegio, no sale, vive encerrado”, remarcó.

Por su parte, Carlo Zimerman y Claudia Perugino, abogados  que representan a la familia de la víctima, coincidieron con la fiscalía en su alegato.

En tanto, el defensor oficial Roberto Fernández, solicitó al tribunal que la pena no supere los 10 años y 8 meses de prisión, por un lado por la edad del imputado y por el otro porque según el defensor “no se prueba el hecho de que hayan tenido una relación afectiva como lo establece la Ley, no fue un noviazgo público”, explicó.

Ante el planteo del defensor, la fiscalía le responde que no se sabía de la relación porque eran amantes. “Fueron amantes durante cuatro meses, ahí está probada la relación afectiva, sí había una relación”.