Femicidio de Nancy Videla: Liberaron a uno de los acusados y la causa se radicará en Lomas

La Sala 5 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional dispuso la liberación de uno de los acusados del femicidio de Nancy Videla ocurrido en Lomas de Zamora, el 26 de noviembre de 2021. Se trata del sobrino del acusado de ser el autor material y dueño de la casa en donde se escondió el cadáver de la víctima, Damián Lezcano, de 70 años.

Según trascendió, Claudio Andrés Lezcano, de 29 años, fue excarcelado y se le dictó la falta de mérito en relación a la imputación de coautor del femicidio de Nancy Videla.

De esta manera , quedó detenido Damián Lezcano como único autor del crimen y en los próximos días el expediente será remitido a los Tribunales de Lomas de Zamora.

En diciembre pasado, el fiscal José Luis Juárez, de la UFI 12 de Lomas, había rechazado la causa y la había devuelto a la Justicia porteña justamente argumentando que restaba definirse la situación procesal de los imputados en función de los planteos de sus defensas.

Damián Lezcano quedó formalmente imputado de  “homicidio agravado por haber sido cometido en perjuicio de una mujer con ensañamiento mediando violencia de género” (femicidio).

Según la investigación, Nancy fue “golpeada y asfixiada en el interior de la finca de mención hasta darle muerte”. El crimen, para la Justicia, fue el 26 de noviembre luego de las 19, en una de las habitaciones de la casa de la calle Bucarest, en Villa Centenario, Lomas de Zamora, donde fue descubierto el cuerpo seis días después.

La sospecha es que presumiblemente fue un “amortiguador” el elemento con el que a Nancy le fracturaron el cráneo, y que quedó probado la relación que tenían la víctima y Lezcano por mensajes y audios extraídos de su celular, donde además borró los chats que tenía con ella.

El juez dio por probado que ese 26 de noviembre Nancy llegó a la casa Damián Lezcano pasadas las 19. Y hace mención a la declaración de dos testigos que contaron que ese día, y pasada esa hora, “la puerta de la habitación de Lezcano Mendoza se hallaba cerrada y un parlante colgaba del lado de afuera, con la música a todo volumen para tapar los sonidos de lo ocurría dentro de la habitación, método que -conforme los testigos- era habitual cuando Videla visitaba al nombrado y se encerraban en la habitación”.

Además, para el magistrado la posible escena primaria del crimen fue la “habitación que ocupaba Lezcano Mendoza”, donde se hallaron “muestras biológicas” y manchas de “presunto tejido hemático” que reaccionaron a las luces forenses en pared, piso, cara interna de la puerta de madera, en las patas de dos sillas y en un amortiguador.

“Videla fue ultimada de manera violenta… dentro de la mentada habitación, en una secuencia de agresión en la que primeramente fue atacada con un elemento cortante que le produjo las heridas de defensa mencionadas por el médico forense”, señala en el procesamiento.

La asesinaron con un amortiguador

El juez de instrucción porteño Diego Javier Slupski describe que después la mujer fue “asfixiada, generándole las lesiones acreditadas en el cuello, golpeada en el ojo, logrando su indefensión, para luego blandirle un elemento con la suficiente masa -posiblemente el amortiguador- como para partirle el cráneo y ocasionar su deceso”.

Para Slupski, Damián Lezcano Mendoza no actuó solo: pero la Sala 5 consideró algo diferente y, por eso, tras un mes y 10 días preso, Claudio Andrés Lezcano recuperó la libertad.

Nancy tenía un vínculo con su presunto asesino, según la denuncia anónima que permitió hallar el cuerpo de la mujer: Lezcano Mendoza solía prestarle dinero para que ella pagara el alquiler de su casa y, además, creía que tenían una relación sentimental, lo que despertó las sospechas acerca del hombre, por parte de la propia denunciante.

El resultado de la autopsia determinó que la mujer murió a raíz de un “traumatismo encéfalocraneano y fracturas de cráneo”. Nancy sufrió 20 lesiones en el ataque: tres fracturas en su cabeza y otras 17 heridas en su cuerpo.