Femicidio de Marcela Coronel: La familia espera la prisión perpetua a los hermanos Guevara

A dos años del femicidio de Marcela Coronel, la enfermera asesinada en Longchamps por su pareja en mayo de 2018, la abogada de la familia de la víctima espera que los hermanos Pablo y Gabriel Guevara sean condenados a prisión perpetua. El juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de Lomas de Zamora y será el 18 y 20 de agosto.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Mariana Chiacchio, abogada querellante, aseguró: “Si es que se hace el juicio porque, está muy complicado por lo de la pandemia, esperamos que se los condene a perpetua porque fue un femicidio con mucha brutalidad y ensañamiento contra Marcela”.

Ambos imputados están detenidos con prisión preventiva. Según la investigación llevada a cabo por la fiscalía, Pablo Guevara, cuñado de la víctima, colaboró con el femicidio. En un momento se deslizó que podría haber otras personas implicadas en el crimen, pero esa posibilidad fue “descartada”.

“Tanto la fiscalía como nosotros pensábamos que había alguna otra persona que podría haber colaborado con Gabriel Guevara, que es el principal acusado como autor, pero no se pudo comprobar nada en relación a si hubo otra persona al menos con las pruebas que se fueron produciendo hasta ahora en la investigación”, indicó la letrada.

No obstante, el juicio será contra el esposo y su hermano Pablo Guevara. “Contra Pablo hay pruebas de que estuvo en la escena del crimen y que lo habría ayudado a limpiar”, aseveró.

Por otro lado, la abogada contó que la familia de la víctima está esperando recibir la “Ley Brisa”, la reparación económica para la hija de Marcela, la niña que en una filmación se la ve como uno de los imputados se la lleva en brazos de la casa tras el crimen de la mujer.

“El trámite ya está hecho y estamos esperando que en las próximas semanas ya le salga ese subsidio a la nena que está al cuidado de la familia materna”, señaló Ciacchio.

El crimen ocurrió en la vivienda que Marcela Coronel compartía con su pareja, en de Longchamps, la madrugada del 28 de mayo de 2018. Su hija, de un año y medio, había sido abandonada esa misma mañana en una casa de Burzaco.

La autopsia determinó que la mujer murió por “asfixia con lazo”, pero el cuerpo presentaba lesiones en la cabeza, producidas por un objeto contundente.

Por Mabel Cáceres