Femicidio de Delfina Quispe: El acusado amenazó con “matar a toda la familia”

Con la declaración de la familia, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora comenzaron a juzgar este jueves a Alfredo Agustín Noriega, acusado por el homicidio de su ex pareja Delfina Encarnación Quispe Pumahuacre, de 51 años. El hecho ocurrió en diciembre de 2018, en el hotel alojamiento Acapulco de Villa Centenario, en Lomas de Zamora. La semana próxima será el momento de escuchar los alegatos.

En la primera jornada del juicio oral por el femicidio de Delfina Quispe se vivieron momentos de profundo dolor en la sala de audiencia cuando los hijos de la pareja relataron varias situaciones de violencia que la mujer sufría por parte del acusado, quien también “amenazaba con matar a toda la familia”.

En el momento de presentar los lineamientos, la fiscal Marcela Dimundo, explicó que el hecho que se ventilará durante el juicio ocurrió entre el 16 y el 17 de diciembre de 2018, alrededor de las 22.55 y las 01.20, en el hotel alojamiento Acapulco ubicado en Cosquín 778, en Villa Centenario. Allí, Noriega “con el fin de causar la muerte de quien había sido su pareja le efectuó varios golpes en distintas partes del cuerpo, asfixiándola, ocasionando el fallecimiento en un contexto de violencia de género”.

En la misma línea, la representante del Ministerio Público Fiscal, recordó que Noriega llegó a juicio oral imputado por el delito “homicidio agravado por ser una ex pareja y por hacerlo un hombre en perjuicio de una mujer en contexto de violencia de género”. Por su parte, la defensora oficial Paula Rodríguez, dijo que intentará probar que “Noriega es inocente respecto del hecho ventilado”.

El primero en declarar fue Santiago, el hijo de la pareja, quien afirmó que la noche que ocurrió el hecho, su padre le envió un mensaje de audio. “Me dijo que quería vernos porque se había mandado una macana. Le envié un mensaje preguntando qué había pasado, pero no me respondió”, aseguró.

Consultado por la relación de sus padres, el joven contó que la pareja estaba separada y que en 2018 la justicia ordenó una restricción perimetral para el hombre que había sido denunciado por violencia de género. “Siempre había peleas, discusiones por celos de mi papá hacia mi mamá y algunas veces le levantaba la mano”, indicó.

Según la familia, Delfina había pedido ayuda en reiteradas ocasiones e, incluso, se supo tras su asesinato que la mujer había solicitado una nueva orden de restricción perimetral  porque se le había vencido y la justicia no se lo quiso renovar.

Por otro lado, Yamila, otra de las hijas de la víctima, advirtió: “Cuando estaban separados amenazó a mi mamá diciendo que le iba a dar donde más le dolía, que iba a matar a mi hermano”.

A su vez, la chica declaró que la hermana de su padre, quien se comunicó con sus sobrinos para contarles que sus padres habían sufrido “un accidente” en el albergue transitorio, le mostró un mensaje del acusado que decía: “Todo esto (lo que hizo) es para que aprendan a respetar”.

Los hijos de Delfina también contaron que el acusado está detenido en la Unidad Carcelaria 40, a dos cuadras de la casa de la familia y pidieron que se lo traslade a otro lugar porque no se sienten seguros.

Los jueces también escucharon a Delia, la hermana de Delfina, que describió a su hermana como una mujer trabajadora y al imputado como un hombre celoso. “Una vez la llevó a la otra casa que tenían, la encerró y la quiso matar”, recordó.

Por su parte, el encargado del hotel, explicó que las empleadas se dirigieron a la habitación 113 luego de que de allí se retirara a bordo de un Peugeot 505 un hombre que había ingresado con una mujer alrededor de las 22.30. “Sentí que tiró la llave y después salió con el auto a toda velocidad”, declaró el hombre.

Con la declaración de los testigos se dio por finalizada la etapa probatoria y la semana próxima se escucharán los alegatos.