Femicidio de Carolina Ledesma: La fiscalía pidió prisión perpetua para el acusado

El fiscal Andrés Procopio pidió este viernes que se condene a Ángel Andrada a la pena de prisión perpetua por el femicidio de Carolina Ledesma, ocurrido en febrero de 2019, en Ingeniero Budge. El representante del Ministerio Público lo acusó de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género, en el contexto de violencia familiar y de género”. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora anunció que el veredicto se conocerá el próximo 20 de mayo.

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora, el fiscal Andrés Procopio explicó que tiene acreditado que el 18 de febrero de 2019, en horas de la madrugada, en el domicilio de la calle Evaristo Carriego, en barrio Campo Tongui, localidad de Ingeniero Budge, Ángel Andrada de las Nieves, “con claras intenciones de ocasionar la muerte de Carolina Ledesma, con la que mantenía una relación sentimental, le efectuó un disparo con un arma de fuego a la altura del abdomen”.

En primer lugar, Procopio señaló que la “muerte violenta” de la joven de 21 años, se produjo en el contexto de violencia de género y pidió a los jueces que al momento de analizar la pena para el acusado se realice con perspectiva de género porque quedó probado que entre Andrada y Ledesma existió una relación sentimental que -tanto la madre como la hermana de la víctima- calificaron de noviazgo y que duró aproximadamente siete meses.

El fiscal remarcó, además, que durante esa relación sentimental, el imputado ejerció violencia física, verbal y psicológica, sobre la víctima. “Ejerció violencia física al agarrarla de los brazos y de las muñecas causándole moretones, la pellizcaba. Violencia verbal porque le decía que se vestía como una puta, incluso, delante de su madre, y violencia psicológica porque le recriminaba la forma de vestirse, de maquillarse, le revisaba el celular y la controlaba”, afirmó.

Por otro lado, calificó de violencia extrema lo referido al embarazo de Carolina y el “pretendido aborto” por parte de Andrada. “Gladis Ledesma (madre de la chica) dijo que Andrada prometió dejar a su mujer para vivir con Carolina. En un principio, Carolina, estaba indecisa acerca de continuar o no con el embarazo por las promesas incumplidas por parte de Andrada y Gladis convenció a su hija para que no abortara”, sostuvo.

Para la fiscalía, el imputado manipuló permanentemente a Carolina y esa violencia le causó un daño emocional que permitió que disminuyera su autoestima. Por último, aseguró que Andrada fue la última persona en ver con vida a la joven y que éste acostumbraba a portar armas de fuego.

En esa misma línea, dijo que Andrada declaró que el homicidio fue un accidente, que se le escapó un tiro. “¿Si fue un accidente por qué no la ayudó, por qué no llamó a una ambulancia o pidió ayuda a los vecinos?”, se preguntó.

Al momento de explicar el porqué de los agravantes, el fiscal citó las condenas anteriores del acusado; el haber interrumpido de manera violenta la gestación de su propio hijo que demuestra el desprecio por la vida humana; el daño causado a los hijos de la víctima al dejarlos huérfanos y el ensañamiento demostrado por la víctima al dejarla morir desangrada.

La defensa, por su parte, manifestó que no fue femicidio porque “no existió ninguna relación amorosa, solo encuentros sexuales casuales” y solicitó que la causa se encuadre como “homicidio culposo”, figura que prevé como pena una menor cantidad de años de prisión.

“La madrugada donde perdió la vida la joven se debió a un accidente involuntario en el cual no existió dolo, intención, ni voluntad de buscar ese resultado, sino que fue un hecho fortuito debido a no tener conocimiento de la mecánica del arma por parte de Andrada”, afirmó el abogado Walter Bogado.

En el momento de pronunciar sus últimas palabras, Andrada expresó: “Yo en ningún momento tuve intenciones de matar a Carolina porque la quería mucho. En ningún momento pensé en ir a matar a la chica, fue un accidente. Yo siempre quise tener al bebé. Me pueden acusar de chorro, de lo que sea, pero no de un femicidio. Le pido perdón a todo el mundo”.