El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora inició el juicio oral contra Ángel Andrada, quien enfrenta una acusación por el homicidio de Carolina Ledesma. Ledesma tenía 21 años y estaba embarazada de dos meses cuando fue asesinada en febrero de 2019, en Ingeniero Budge. El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes 14 de mayo, cuando se iniciarán los alegatos.

Ángel Eduardo Andrada de las Nieves comenzó a ser juzgado este martes por la mañana por el delito de “homicidio calificado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género”. Entre los ocho testigos que se presentaron, se escuchó la declaración de la madre y la hermana de la víctima, una amiga, empleados de una agencia de remises, la abuela y la esposa del imputado.

En el momento de presentar los lineamientos, el fiscal Andrés Procopio manifestó que intentará probar que el 18 de febrero de 2019, en horario no determinado pero probablemente por la madrugada, Ángel Andrada con “claras intenciones de ocasionar la muerte de Carolina Ledesma le efectuó un disparo en la altura del abdomen”.

En tanto, el defensor Walter Bogado, adelantó que se determinará si el acusado realizó una conducta que cabe en el Código Penal. “No estamos frente a un homicidio por violencia de género” señaló y afirmó que a Andrada “en ningún momento se le cruzó por la cabeza matar a Carolina”.

El debate comenzó poco antes de las 11 de la mañana. Como medidas de resguardo por el aumento de contagios por el coronavirus la audiencia se realizó sólo con la presencia de los jueces y testigos en la sala, dos allegados de la víctima, los abogados defensores y el imputado. Por su parte, el fiscal de la causa Andrés Procopio lo hizo de manera virtual.

No obstante, en las puertas del Departamento Judicial lomense desde muy temprano esperaban familiares, amigos e integrantes de la “Campaña Justicia por Caro Ledesma”, quienes todos los jueves de abril instalaron una mesa para repartir volantes informativos y hablar con familiares de víctimas de violencia de género.

Declaración de testigos

La primera en declarar fue la madre de la joven, Gladis Ledesma, quien manifestó que el acusado era celoso y aseguró: “Ella estaba confundida porque él la manipulaba, le decía que aborte, no quería saber nada con el bebé”.

Consultada sobre cómo era la relación de su hija con el joven de 31 años, la mujer aseguró que él le confesó que con Carolina tenía un “noviazgo” y aclaró que Andrada le dijo que estaba separado de su esposa y que quería alquilar para vivir con su hija.

Otro de los testimonios importantes del día fue el de Leonardo, el chofer de la agencia de remises donde el acusado habría solicitado un auto para ir hasta la casa de la madre de la víctima para avisar que la chica fue baleada en un intento de asalto, según su versión. “Durante el viaje, el chico decía cosas incoherentes, contaba que alguien entró en su casa y no sabía si la habían pegado a la mujer”, relató.

Luego indicó que el acusado le pagó tres viajes y se fue. “Fuimos a buscar a la madre de la chica para llevarla a la casa de su hija. El chico me pidió que llevara a la mujer al hospital si lo necesitaba. Cuando la madre entró a la casa escuché gritos, apagué el motor del auto y bajé. Cuando estaba entrando a la vivienda me encontré con un muchacho que estaba sacando a la chica. La subimos al auto y la llevamos al hospital”, describió.

Por último, declaró Macarena, esposa y madre de los hijos del imputado. Macarena dio a luz el mismo día que asesinaron a Carolina. La mujer dijo que Andrada era “una pareja normal y un excelente papá”.

Al ser consultada sobre cómo se enteró del hecho explicó: “Me enteré lo que pasó cuando estaba internada porque iba a nacer mi bebé. Él me llamó y me contó que estaba mal, que había pasado algo feo, pero no me aclaró nada más”.

El caso

Carolina Ledesma, de 21 años, era madre de dos niños que quedaron al cuidado de su madre. Fuentes de la investigación indicaron que la joven mantenía una relación con Andrada, quien estaba casado y se cree que la mató para que su esposa no se enterara de la relación con la víctima.

La hipótesis que manejan los investigadores es que el 18 de febrero, Ledesma le habría revelado su embarazo al imputado y él le disparó en el abdomen. Luego se dirigió al domicilio de la madre de la víctima y le dio una versión falsa: que a la chica la habían baleado en un intento de asalto.

Cuando la madre se dirigió al domicilio de su hija ubicado en Evaristo Carriego y Epecuén, en Ingeniero Budge, encontró a Carolina en la cama con mucha sangre a la altura de su abdomen.