En el marco por la marcha de “Ni Una Menos, comenzó el juicio por Erica Soriano tras ocho años de su femicidio

Soriano Ericamarcha

Luego de ocho años del femicidio de Erica Soriano y en el día de la convocatoria por “Ni Una Menos”, comenzó el juicio a Daniel Lagostena por la desaparición de la joven ocurrida el 20 de agosto de 2010. Soriano era la pareja de Lagostena y estaba embarazada de dos meses al momento de su muerte.

Al imputado se le atribuye el delito por “homicidio con aborto en contexto de violencia de género” y la familia de la víctima exige prisión perpetua. Se estima que el caso tendrá 70 testigos, entre quienes se presentarán ex parejas del acusado que podrán demostrar la culpabilidad de Lagostena. El juicio se extenderá hasta el 15 de junio.

En la primer jornada del juicio oral a cargo del juez Gabriel Vitale, el acusado declaró sobre la relación sentimental que mantenía con la víctima. Afirmó mantener una relación “normal” con Soriano. Sin embargo, la fiscal, Marina Rocovich, le demostró al Tribunal la violencia machista ejercida por parte de Lagostena en la relación iniciada en febrero de 2010.

En un mail enviado por Soriano, ella le había reclamado a Lagostena que “sus celos e inseguridades” le parecían ridículos tras una pelea producida porque el imputado pensaba que la víctima salía con un compañero de trabajo.

También se demostró la conflictividad que hubo cuando la primer hija de Erica, Florencia, comenzó a convivir junto con la pareja debido a que sólo estuvo en el domicilio tres meses. Su hija será una de las primeras testigos en la causa bajo el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora.

Rocovich exhibió múltiples pruebas ante el Tribunal para demostrar el nivel de violencia  y refutar la “normalidad” que le quiso asignar Lagostena a la relación. Uno de los mensajes de Soriano, describía que se había despertado llena de golpes y que no se acordaba cuando se había acostado.

El día de la desaparición de Erica, el acusado manifestó que ella se había ido en colectivo a lo de Esther Soriano, madre de la víctima, y que un día antes habían mantenido una discusión en la consulta con el obstetra. La madre de Erica aseguró que cuando se comunicó con Lagostena porque Erica no habia arribado a su casa, él le contestó: “Se habrá perdido” con tono irónico.

Una de las pruebas que refutan el testimonio del imputado que sostiene que Erica se fue, es que la ropa que tenía la víctima al momento que supuestamente se marchó del hogar, se encontró en el domicilio de Lagostena.

La desaparición y femicidio de Erica

El día 20 Erica y Daniel fueron juntos al obstetra cerca de las 19.30. Al día siguiente, la víctima, habría intentado irse de la casa que compartía con Lagostena para almorzar con su madre, Esther Soriano. Sin embargo, nunca llegó al almuerzo, es por eso que Esther comenzó a llamar insistentemente al celular de Lagostena.

Se estima que luego de asesinarla a Erica, Lagostena se comunicó con un amigo debido a que mantenía algunos vínculos con empleados de sepelios y centros funerarios, que lo ayudaron a desaparecer el cuerpo.