En el arranque del juicio, declaró la pareja de Matías Terrón: “Una parte mía se fue con él”

Comenzó el juicio por el asesinato de Matías Terrón, ocurrido en junio de 2016 durante un intento de robo en Avellaneda. En la primera jornada del juicio oral a cargo del Tribunal Oral Criminal (TOC) 7 se presentaron familiares de la víctima. Los imputados por “homicidio criminis causa” son David Emanuel De Luca y Esteban De Luca, hermanos que tienen cuatro hechos delictivos que se relacionan entre sí por intentos de robo, y que uno terminó con la muerte de Matías Terrón.

Además del asesinato de Terrón, los otros tres hechos delictivos por los que se los juzga son robo calificado, portación ilegal de arma de fuego y reiterados incendios. Se estima que son cerca de 100 testigos los que abarcará el juicio.

El fiscal a cargo de la investigación y del juicio, Héctor Toneguzzo, indicó que del hecho “participaron cuatro personas”, dos de ellos los imputados. Por su parte, la defensa “intentará demostrar la inocencia” de los De Luca.

Según la acusación el 22 de junio de 2016 en la localidad de Sarandí, Matías fue interceptado por un grupo de por lo menos cuatro delincuentes que lo secuestraron con un arma de fuego y luego de atarle las manos lo amenazaron para que los guiara a su domicilio.

Sin embargo, Matías los llevó hasta la casa en donde vivían sus padres y que en ese momento estaba deshabitada. De esta forma evitó que los captores fueran a su domicilio real, y se involucrara a su pareja, Jessica Grasso que estaba embarazada.

Fue en ese momento que el joven de 31 años intentó escapar de la banda que lo secuestro para robar en su domicilio y recibió dos disparos letales en la espalda.

Testimonios del Juicio Oral

Jessica Graso, pareja de Matías, fue una de las testigos que se presentó y manifestó su dolor con respecto al asesinato. “Una parte nuestra se fue con Matías. El 18 de junio nos enterábamos que yo estaba embarazada y el 21 lo mataron. Yo estuve mucho tiempo preguntándome si iba a poder tener a mi hijo”, indicó Grasso.

La pareja dejaba a sus perros con una mujer para que los cuidaba mientras ellos trabajaban o estaban en la facultad. Según el relato de Grasso, Matías salió cerca de las 21.40 horas a buscar a los perros a la casa de la cuidadora, pero le pareció que estaba tardando más de lo habitual. “Carolina, la cuidadora, me dijo que lo saludó a Matías y cuando ella regresó de buscar a los perros para dárselos, él ya no estaba”, aseveró Grasso ante el Tribunal.

Grasso argumentó que de forma inmediata llamó a la Policía y desde la Comisaría le dijeron que había sido un choque. Sin embargo, un rato después su suegro intentó comunicarse al teléfono del joven y fue atendido por un policía que le dijo que habían trasladado a Matías al Hospital Finocchiaro.

Otro de los testigos fue Emmanuel Terrón, hermano de Matías y abogado querellante. “Yo me enteré porque mi cuñada me llamó diciéndome que habían secuestrado a mi hermano. Yo le dije que se quede tranquila, que ya salía para su casa”, aseguró Emmanuel.

También planteó que cuando se enteró en el Hospital de que su hermano había muerto, fue a la casa que Matías había llevado a sus secuestradores y cuando logró entrar “no vio cosas fuera de lugar”.

El tercer testigo de la jornada fue Osvaldo Marino, que se enteró de un intento de robo el 5 de julio del mismo año y del cual estarían involucrados los acusados. “Cerca de las 8.30 de la mañana escucho que intentan abrir los portones y la vecina me llamó porque había una persona que saltó una pared hacia mi casa”, sostuvo Marino. Tras ese episodio se comunicó con la Policía y al revisar su casa encontraron una pistola 9 milímetros y una campera que no pertenecían al dueño de la vivienda.

A su vez, testificó Juan Lucero, hombre que chocaron en Chimento y Colombres, en Lomas, cuando la Policía persiguió al auto de los De Luca tras haber cometido un delito. “El auto venía a tal velocidad que me levantó la camioneta en la que me trasladaba”, afirmó.