El caso Érica Soriano tiene fecha de juicio: “vamos a pedir prisión perpetua”

lagostena Erica

A casi ocho años de la desaparición de Érica Soriano, se conoció la fecha del juicio oral y público que se llevará adelante contra el único imputado por el hecho, Daniel Lagostena, quien era pareja de Érica. Desde el entorno de la familia de la víctima – de la cual se desconoce el paradero desde agosto de 2010 – lamentan que el juicio no sea por jurados, y esperan prisión perpetua.La causa está caratulada como “homicidio en concurso ideal con aborto en contexto de violencia de género”, lo que supondría una condena de cadena perpetua.

Ester Soriano, mamá de Érica, dialogó con DiarioConurbano.com y adelantó que el juicio comenzará el 28 de mayo de 2018, y se extenderá al menos hasta el 6 de junio. El mismo será llevado adelante por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora. “Lamento que el juicio no sea por jurados” indicó al portal Soriano, ya que “teniendo en cuenta los antedecentes de la Justicia, no me agrada la idea” que el hecho sea considerado por un tribunal. La familia de Érica estará representada por su abogado Marcelo Mazzeo, en calidad de particular damnificado.

En cuanto a la expectativa del juicio, Soriano trata de “no hacer suposiciones” al respecto, pero aseguró tener “la esperanza de saber qué pasó con mi hija” a partir de lo que se precipite en el debate. “Ir a juicio siempre fue mi propósito, mi meta” agregó Ester, y sumó importancia al hecho que Lagostena llegue detenido al mismo. “Hay un gran avance por parte de la Justicia al negarle la última excarcelación” manifestó, y aseguró que dicha negativa fue “por las evidencias” que se recolectaron a lo largo de la investigación.

En cuanto a la posibilidad de exposición oral del juicio, tanto de Lagostena en caso que quiera declarar, como de los testigos, Ester refirió que “el careo es importante”. “No es lo mismo cuando Lagostena dice algo desde su lugar, y yo digo algo desde el mío. Esto es importante” remarcó.

Por último, y sin adelantarse a los hechos ya que “hasta que no llegue el día del juicio no puedo asegurar nada”, Ester afirmó que junto con su abogado “vamos a pedir lo que corresponde, perpetua”.

De acuerdo con la investigación que llevaron adelante el fiscal Gerardo Loureyro y Gabriel Vitale, el 20 de agosto de 2010 Lagostena y Erica (30), tras visitar a un ginecólogo en Capital Federal, se dirigieron a su domicilio en Lanús, donde ya se encontraba una persona no identificada hasta ahora que utilizó el teléfono de línea para llamar a una pizzería a las 22.01.

En base al estudio de otros llamados, se estableció que a las 22.13 Soriano habló con una amiga, quien luego declaró que se dio cuenta que en el viaje iba manteniendo una pelea con Lagostena.

Según la investigación, cerca de la medianoche, el imputado comenzó a intercambiar mensajes con su sobrino Brian Poublán (25), hijo de su hermana, con quien hasta entonces no tenía un trato cotidiano ni habitual. Alrededor de las 5 del día siguiente, un teléfono celular a nombre de la madre del joven registró llamadas salientes en el centro porteño y la Costanera Norte, y luego se activó en Lanús, cerca de la casa del joven y su madre.

La intensidad de llamadas (seis entre las 5.05 y 5.53) llamaron la atención de los investigadores porque no era habitual el uso horario ni el patrón de comunicación. Una fuente judicial explicó que se cree que esas llamadas se dieron en el lapso durante el cual se hizo desaparecer el cuerpo de Soriano.

Otro dato valorado por los pesquisas fue que cuando la familia de Soriano concurrió a su casa con la Policía para saber sobre ella, encontró allí la ropa con la que Lagostena dijo que ella había salido hacia lo de su madre tras mantener una discusión con él, su cartera con todas sus pertenencias, excepto el celular, y el ácido fólico que tomaba por su embarazo.

Peritos que buscaron rastros en la casa hallaron, pese a que hacía 24 grados, la chimenea caliente y restos de poliéster que se correspondían con una bombacha, por lo que se presume que el imputado quemó allí la ropa de su pareja. También se encontró una mancha de sangre debajo de una mesita ratona que fue detectada con el reactivo Luminol, pero como había sido lavada sólo se pudo determinar que era de mujer.