“El cannabis terapéutico debe ser visto como cualquier droga recetable”

“Suponer que un derivado de una planta que tiene efectos terapéuticos comprobados científicamente es lo mismo a otro tipo de sustancias como la heroína, cuyo fin no tiene nada que ver con la medicina es prejuicio o desconocimiento”, aseguró María Victoria Baca Paunero, defensora pública de Lomas de Zamora, especialista en el abordaje jurídico del uso medicinal del cannabis. Se destacó por ser abogada oficial de Adriana Funaro, una mujer de Ezeiza a quien se le inició una causa penal por cultivar plantas de marihuana, utilizadas para su artrosis hereditaria.

En diálogo con DiarioConurbano.com, la defensora afirmó que si bien hubo un avance de la visión judicial sobre el uso del cannabis, “hace falta mayor capacitación” y “formación técnica” en el tema. “El cannabis terapéutico tiene que ser visto con la misma mirada que es vista cualquier droga recetable, así como una sustancia mal usada puede ser perniciosa para la salud y bien usada tiene fines terapéuticos en favor de la salud”, aseveró Baca Paunero. Además explicó que en la actualidad hay tres amparos en lo contencioso administrativo resueltos en forma favorable, en los que jueces de distintas provincias resolvieron instar al Estado nacional a poner en práctica la ley de cannabis medicinal, y mientras autorizaron el autocultivo a las familias que reclamaron el amparo.

Con respecto al fallo en el caso de Adriana Funaro, la abogada consideró que el fundamento de los jueces “reconoció el uso terapéutico, el cual no afecta a la salud pública”.

“Este fallo es nuevo porque es más amplio, se metieron con el análisis del derecho y la salud. Lo que haces dentro de tu casa, no afecta a la ley porque tu fin es terapéutico”, indicó la Baca Paunero.

El caso de Adriana es uno de muchos en los cuales se criminalizó a la persona que cultivaba para usar la planta por alguna enfermedad o afección determinada. En relación a la mirada negativa del uso del cannabis, Baca Paunero argumentó que se realizó un trabajo cultural desde mediados de siglo XX para que se asocie el cannabis con hechos de violencia o con determinados grupos sociales que eran vistos de manera negativa.

“En Estados Unidos se lo relacionó con los hippies o los mejicanos y en Argentina a la guerrilla. Si asocias una sustancia a sectores sociales que están mal vistos acarreas que la misma mirada moral que hay sobre esos sectores acompañe a la sustancia impidiendo que la sociedad tenga una mirada distinta”, apuntó.

El último avance legislativo se reglamentó el año pasado bajo la ley 27.350, de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados, que reconoce al cannabis como método terapéutico y da la posibilidad de registrarse para acreditarse como paciente y que el Estado permita tener cannabis para el uso terapéutico; además de establecer un programa nacional para el estudio y la investigación del uso medicinal de la planta. A su vez, en el Código penal la ley 23.737 prohíbe ciertas conductas con sustancias, definidas en una lista en la cual se incluye el cannabis y el THC.

En este sentido, Baca Paunero describió que la nueva ley “tensiona” con la de estupefacientes. “Es una especie de excepción a la ley penal porque en algunos casos sí se permite usarlo pero la forma en que está aplicada la ley 27.350 hace que la gente quede bajo el mismo riesgo que antes que se sancionara”, manifestó la letrada, quien da capacitaciones en distintos espacios sobre el tema.

Como solución a la bajada cultural negativa que presenta la sociedad sobre el cannabis, Baca Paunero propuso “brindar más información” y “llamar al análisis crítico. “Es complejo porque se le quitó las herramientas a la gente para que miren distinto pero capacitarse e informarse es lo que hay que hacer antes de tomar una postura y así luego sostenerla con argumentos”, concluyó la abogada oficial.