Doble femicidio de Chingolo: “Nada nos permitió prever lo que después les hizo”

A más de un año del doble femicidio de Cristina y Ada Iglesias, la familia recordó que el responsable del crimen tenía denuncias previas de otras parejas por violencia de género y espera que sea condenado a prisión perpetua. El hecho ocurrió en marzo del 2020 y se estima que el juicio se realice este año

En diálogo con DiarioConurbano.com, Fernando, hermano de Cristina y tío de Ada, aseguró: “A ella la vimos feliz la última vez que hizo un asado, las amigas nos dijeron que estaba super enamorada y nada nos hizo prever lo que él hizo. La condena que sea nos va a parecer poco por más que sea prisión perpetua”.

Cristina había comenzado la relación con Abel Alejandro Romero, único autor del femicidio, hacía relativamente poco y debido al comienzo de la pandemia se mudaron juntos a un domicilio en Monte Chingolo, Lanús. 

Según lo relatado, Cristina no se iba a mudar con Romero ya que lo conocía hacía poco y no estaba al tanto de que había sido denunciado por su pareja anterior. Una vez que se comenzó la investigación por el doble femicidio, la familia de las víctimas se enteraron de los antecedentes del acusado. 

“Nada hacía aparentar malos tratos, cuando fuimos a ese asado estaba todo super bien y nada nos hizo anticipar el hecho. Si ella hubiese sospechado algo, yo creo que no lo hubiese metido en la casa”, aseveró el hermano de Cristina. 

En este sentido, la familia advirtió que ningún organismo estatal logró anticipar el doble femicidio a pesar de que el imputado ya había tenido denuncias por violencia. Según informes, la mayoría de los hombres denunciados por ataques machistas reinciden la violencia con la misma u otras mujeres. 

“Son sobrados los casos que demuestran que la violencia de género es reincidente. Se lo toma con demasiada liviandad pero no son casos aislados, es un tema social que requiere medidas más contundentes. El que es violento si no es reeducado y no cambia, va a seguir siendo violento”, explicó Fernando.

Según la investigación, entre el 22 y el 26 de marzo del 2020, Romero “con intención de producir la muerte de Cristina Iglesias, con quien mantenía una relación de pareja” le clavó un cuchillo varias veces en la garganta al igual que a Ada, su hija de siete años. Esto ocurrió en el domicilio de la víctima, ubicado en Domingo Purita 4064. Luego de asesinar a ambas, cavó una fosa común en el fondo de la vivienda donde las enterró.

En un principio, Romero intentó esconder el hecho y fue Dolores, la hija mayor de la víctima, quien comenzó a sospechar del acusado. “Ellas hacían mucha videollamada y le pareció raro la manera en que le mandaba mensajes por Whatsapp”, relató Fernando.

Dolores se presentó en el domicilio y el imputado intentó justificar su ausencia, al inventar que Cristina se había ido. Sin embargo, esa misma tarde hizo la denuncia junto a Fernando. Luego de un día se pudo detener a Romero.

El fiscal Jorge Rolando Grieco, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Lanús, imputó a Romero, quien reconoció el crimen, por el delito de “doble homicidio agravado por alevosía y por el vínculo mediando violencia de género”.