“Cumplí con mi deber”, afirmó el ex policía acusado de matar a Bugatto

David Benítez dijo sus últimas palabras ante el tribunal oral de Lomas de Zamora que lo juzgado por el homicidio del jugador de Banfield, ocurrido en Burzaco, en 2012. El próximo miércoles al mediodía en los Tribunales lomenses se conocerá la sentencia (Foto: gentileza Infojus).

El policía bonaerense imputado por el homicidio del jugador de Banfield Lautaro Bugatto, quien murió baleado al quedar en medio de un asalto cometido en la localidad bonaerense de Burzaco en 2012, dijo hoy en sus últimas palabras ante el tribunal que lo juzga que no tuvo la intención de "lastimar a nadie".

Se trata de David Ramón Benítez (34), quien esta mañana se dirigió brevemente a los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora y de esta manera cumplió con la última instancia previa al veredicto.

Si bien se especulaba con que los jueces Daniel Manzini, Susana Silvestrini y José Ignacio Polizza hicieran un cuarto intermedio y comunicaran su veredicto en el transcurso del día, finalmente difirieron la decisión para las 12 del miércoles 17 de septiembre.

"Mi intención no fue lastimar a nadie, simplemente repelí una agresión ilegítima. Cumplí con mi deber", se limitó a decir pausadamente y en voz baja Benítez, quien llegó al juicio en libertad.

En tanto, al salir de la sala, el hermano de la víctima constituido en el proceso como particular damnificado, Gonzalo Bugatto, aseguró que con sus palabras Benítez "se mantiene en la misma línea que siguió durante el juicio, la misma estrategia".

Es que el policía siempre sostuvo que intercambió disparos con los delincuentes, entre los que aseguraba que se encontraba el jugador de fútbol, que querían robarle un ciclomotor a su hermana e hija, quienes la noche del hecho circulaban delante de su auto.

"Las pruebas son claras y en el juicio se presentaron todas", dijo Gonzalo Bugatto, en referencia a los peritajes que demostrarían que nadie le disparó al policía, que el futbolista se encontraba a 30 metros de distancia saliendo de la casa y que incluso el imputado luego "intentó crear un escenario".

Bugatto se refirió a que en una primera instancia se secuestró y peritó el Renault 12 de Benítez, que hubo irregularidades que permitieron que el vehículo le fuera devuelto prematuramente y cuando el fiscal de instrucción del caso, Juan José Vaello, lo recuperó tenía dos orificios nuevos presuntamente de bala, aunque los expertos luego manifestaron que se hicieron con un objeto punzante.

"Para nosotros estaba ya todo claro, pero entendemos que la Justicia tenía que ver todas las pruebas", dijo Bugatto, y agregó que estaba "muy conforme" con el trabajo del fiscal del juicio, Jorge Bettini Sansoni, aunque "en disconformidad con el monto de la pena solicitado".

Mientras que en su alegato el fiscal pidió 12 años de prisión para el policía por el delito de "homicidio simple agravado por uso de arma", el abogado de la familia de la víctima, Lucio de la Rosa, solicitó 20 años.

Además, tanto la fiscalía como el particular damnificado reclamaron que Benítez sea detenido en caso de recaer condena porque consideraron que, como actualmente está en libertad, existe riesgo de que se fugue.

También requirieron que se investigue por falso testimonio a la esposa y la hermana del imputado, presentes en el momento en que Benítez le disparó a Bugatto (20) y que intentaron beneficiarlo con sus declaraciones.

Por su parte, el defensor del policía, Juan Carlos Feustel, pidió la absolución al considerar que actuó en legítima defensa.

El hecho ocurrió la madrugada del 6 de mayo de 2012, cuando Bení­tez, que estaba franco de servicio y vestía de civil, circulaba a bordo de un Renault 12 junto a su esposa por el cruce de avenida Monteverde y Pedro Goyena, de Burzaco, partido de Almirante Brown.

Delante de su auto iban su hija menor de edad y su hermana en un ciclomotor.

Según el ex policía, dos delincuentes quisieron robar el pequeño rodado, por lo que el policía se identificó y efectuó varios disparos con su arma reglamentaria hacia los asaltantes, que de acuerdo con los testigos no dispararon.

Según declararon amigos de Bugatto que se encontraban con él en la puerta de la casa para ir a bailar, el policía efectuó siete disparos "a mansalva" y "en zig zag", uno de los cuales le pegó a Lautaro en la espalda. El futbolista fue cargado en un auto y llevado hasta la clí­nica Burzaco, donde finalmente murió.

La versión del policía es que los asaltantes le dispararon, él quiso defenderse e incluso dio a entender que uno de ellos sería Bugatto, ya que dijo que se fue corriendo por la calle Pedro Goyena, lugar donde Lautaro cayó herido.

No obstante, los presuntos delincuentes nunca fueron identificados y el lugar de los hechos sólo se encontraron vainas servidas del arma de Benítez por lo que el enfrentamiento no estaría acreditado.