Condenan a una banda de policías y barras de Boca que desalojaban y les robaban a feriantes de La Salada

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora condenó por mayoría a 8 y 7 años de prisión a los seis dos policías y cuatro barras de Boca por desalojar de manera ilegal a los feriantes de La Salada y robarles la mercadería en un hecho ocurrido el 8 de octubre de 2013 por la mañana. A su vez, los jueces solicitaron que se investigue por falso testimonio a tres personas que prestaron declaración durante el juicio.

Mientras que los barras de Boca Juniors Hernán Ávalos, Roberto Barraza, Santiago García y Héctor Agüero fueron condenados a 8 años de prisión, los policías Juan Reboredo y Pablo Avitábile fueron condenados a 7 años.

Todos fueron condenados por “coacciones agravadas por el uso de armas y por cometerse con el propósito de compeler a una persona a hacer abandono de su trabajo, en concurso real con robo agravado”. En esta línea, el Tribunal tuvo en cuenta el agravante de que el hecho se realizó en un lugar poblado y en banda.

El fiscal a cargo del debate oral, Sebastián Scalera, había solicitado que se condene a Ávalos, Agüero, Barraza y García a 9 años de prisión y para los policías Reboredo y Avitábile solicitó la pena de 8 años. Por su parte los abogados defensores habían pedido la absolución de sus asistidos.

Según la investigación, el 8 de octubre de 2013 unas 60 personas entre quienes estaban los barras de Boca Juniors amenazaron de muerte a los puesteros en la zona de la feria de Urkupiña, en La Salada, Ingeniero Budge. Fueron más de cien comerciantes los que tras sufrir las amenazas llevadas a cabo con armas de fuego y cuchillos se vieron obligados a abandonar sus puestos de trabajo en la feria.

De esta manera los barras que actuaron en complicidad con los efectivos policiales, les robaron la mercadería, dinero en efectivo y teléfonos celulares para luego instalar a otros puesteros.

La acusación fue realizada por los feriantes de La Salada que denunciaron que los policías y barras de Ingeniero Budge los obligaban a pagarles una suma de dinero para poder instalar sus puestos. Se estima que cuando los feriantes se acercaron a denunciar la situación, fueron amenazados por los efectivos con el armado de una causa si pretendían seguir adelante con la denuncia.