Condenan a perpetua a dos hombres por el crimen de Alex Ayala

El Tribunal Oral en lo Criminal 3 de Lomas de Zamora condenó a dos hombres a prisión perpetua por el crimen de Alex Ayala, el peluquero de 32  años, asesinado en marzo de 2012 en Lanús. En tanto, un tercer imputado terminó siendo declarado culpable de encubrimiento por lo que aplicaron una pena de 6 años de prisión.

Roberto Conti, secretario del tribunal – cuyos integrantes estuvieron presentes –, leyó la sentencia en un clima tenso que se vivió en la sala de audiencias del la planta baja de los Tribunales de Lomas de Zamora. Allí estaban presentes familiares y amigos de Alex Ayala, de un lado, y del otro, allegados de Roy Coronel, el condenado que sufrió la pena más leve.

La sentencia coincidió con el pedido que habían realizado tanto el fiscal Sebastián Scalera como el abogado de la familia Ayala, Martín Nóvile.

La prisión perpetua fue dictada para  Maximiliano "Chileno" Guzmán  y Ezequiel "el Perro" Ayuza por el delito "homicidio criminis causae" -matar para lograr la impunidad en otro delito-, en concurso real con robo agravado, mientras que los 6 años de prisión le correspondieron a Roy Alberto Coronel, culpable de encubrimiento agravado,

Alex Ayala era un peluquero y tenía 32 años. Fue asesinado de un tiro en el corazón por delincuentes que lo interceptaron cuando regresaba a su casa de Lanús, en marzo de 2012.

Este juicio fue el segundo por el caso, ya que en 2013 se sometió a proceso a dos jóvenes que en el momento del homicidio eran menores de edad.

En esa oportunidad, uno fue condenado a 20 años de prisión porque se encontró la huella completa de una de sus manos en el vidrio del auto de Ayala, en tanto que el otro fue absuelto y, tras la apelación del fallo, fue condenado en segunda instancia a 23 años de cárcel.

En este segundo debate estuvieron en el banquillo de los acusados Maximiliano "Chileno" Guzmán, quien estuvo prófugo hasta junio de 2013, y Ezequiel "el Perro" Ayuza, imputados como coautores del "homicidio criminis causae" -matar para lograr la impunidad en otro delito- de Ayala en concurso real con el "robo agravado" de su vehículo. También fue enjuiciado Roy Alberto Coronel.

El hecho ocurrió poco después de las 22 del 13 de marzo de 2012, en una cochera de la calle Máximo Paz, entre Catamarca y Canadá, de Villa Industriales, en Lanús.

Ayala, quien trabajaba en una peluquería del barrio porteño de Palermo Hollywood y tenía un hijo de 7 años, llegaba a su casa de San Martín al 1500 a bordo de su auto Peugeot 207 recientemente comprado y fue a guardarlo al garaje situado a unos 200 metros de distancia.

Allí fue sorprendido por cuatro delincuentes en dos motocicletas que lo amenazaron con armas para robarle.

En ese momento, dos ladrones bajaron de las motos -uno de cada una-, se acercaron al auto de Ayala antes de que pudiera descender del vehículo y uno de ellos, presuntamente "el Perro" Ayuza, le disparó un tiro que ingresó debajo de su brazo derecho, le atravesó el pecho y quedó alojado en el corazón.

Luego, uno de los asaltantes corrió hasta puerta del conductor, bajó del auto a Ayala y lo dejó tirado sobre la vereda, tras lo cual se subió al vehículo y huyó acompañado por sus cómplices en las motos.

Por otra parte, el Peugeot 207 de la víctima fue encontrado horas después del crimen en la calle Cosquín al 4900, a metros de la avenida Cruz, en proximidades del barrio Piedrabuena, en la zona de Villa Riachuelo, en la Capital Federal.

Si bien los ahora condenados fueron detenidos a los pocos días del hecho, "el Chileno" fue liberado por falta de pruebas y aprovechó para fugarse.

Cuando los funcionarios judiciales encontraron pruebas para volver a arrestarlo, descubrieron que Guzmán estaba prófugo e incluso el Ministerio de Justicia provincial ofreció una recompensa de 100.000 pesos por su paradero, hasta que pudo ser finalmente recapturado en junio de 2013 en un almacén abandonado del barrio porteño de Villa Lugano en el que se escondía.