Con duros testimonios, arrancó en Lomas el juicio oral por el femicidio de Yésica Noguera

El terrible caso de Yésica Noguera, una mujer de 22 años que fue asfixiada por su pareja en noviembre de 2017 en Lomas de Zamora, y hallada en una heladera abandonada en un arroyo, comenzó a tratarse en un juicio oral y público, este miércoles, en los Tribunales de Lomas. En la primera jornada, los testigos fueron contundentes sobre la violencia machista que sufrió ella y sus hijos durante los meses que duró su relación. “Yésica fue varias veces a la Comisaría a hacer la denuncia y no le creyeron mientras él la amenazaba con matarla a ella y a los nenes si hablaba”, manifestó la tía de la víctima frente al Tribunal.

Miguel Damián Ortiz es el único imputado por el delito de “homicidio agravado por mantener una relación de pareja mediando violencia de género en concurso real por encubrimiento agravado”. El caso está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 y la UFI 2 especializada en violencia de género y familiar es la parte acusatoria.

María Luisa Noguera Villalba, tía paterna de la víctima, aseguró que el 6 de noviembre se iba a reunir con Yésica a la mañana pero “nunca llegó”. “La llamé a su celular y me atendió Damián que me dijo que se estaba bañando y cuando volví a llamar me dijo que se había ido a comprar. Ese día él la mató a mi sobrina”, relató la mujer entre lágrimas.

También Noguera explicó que una semana antes del asesinato, Yésica le contó “cómo la maltrataba” y que “Damián varias veces intentó matarlos”. “Yo le dije que podía mandarla a Mar del Plata o a Paraguay pero como ella quería recuperar la custodia de los hijos me dijo que si estaba lejos no iba a poder hacerlo”, especificó la tía de la víctima.

En este sentido, contó que Yésica comenzó a usar ropa larga, que ocultaba los golpes a pesar de que tenía intenciones de dejarlo y que los vecinos comentaron en varias oportunidades los gritos y golpes que se oían desde la casa.

En sintonía con lo relatado, una mujer, conocida de Yésica de un grupo de autoayuda, contó que ella no se animaba a denunciarlo por miedo. “Cuando ella no quería tener relaciones sexuales, él la obligaba y le quemaba con cigarrillos el cuerpo. Me mostró sus brazos y los tenía marcados. Por eso andaba con saquitos largos”, aseveró la testigo.

Además, sostuvo que el acusado le decía a Yésica que “era una mierda, que no servía para nada”, que “no la dejaba salir, ni llevar su celular o manejar plata”.

A su vez, Analía Tabares, la madre de la víctima, contó que obtuvo la custodia de los dos hijos de Yésica luego de el nene de un año y medio fue llevado al Hospital y le diagnosticaron que tenía 18 fracturas de costillas y hematomas internos. “Yésica dijo que se cayó de la cama y los médicos le dijeron que era imposible”, relató.

En esta línea, Tabarez, manifestó que si bien “Yésica no estaba bien” y debía hacer un tratamiento psicológico, “nunca” dudo de que “Ortiz fue responsable de los hechos de violencia que vivieron los chicos”.

Según la investigación, Yesica fue a su casa sin saber que el acusado estaba en el domicilio, quien se estima que la golpeó dejándola inconsciente para luego asfixiarla con un cable. Tras unas horas, Ortiz habría metido el cuerpo en una heladera para tirarla al arroyo. El cuerpo de Yésica estuvo una semana en contacto con el agua hasta que fue encontrada el 14 de noviembre.

En los alegatos iniciales el fiscal, Andrés Procopio, aseguró que intentará probar que Ortiz, entre el 5 y 6 de noviembre de 2017 en el domicilio que compartía la pareja en Parque Barón, “con la intención de asesinar a Yésica”, le golpeó la cabeza, “la asfixió y luego la logró meter en una heladera”.