El padre de Melisa Tuffner dijo que acosaba a las chicas del barrio

22851268 10214113048681963 1159498019 oPasado el mediodía del jueves 26 de octubre el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de Lomas de Zamora dio inicio al juicio que se desarrollará durante las próximas semanas por el homicidio de Melisa Tuffner, una joven de Glew que fue encontrada gravemente herida en la calle en el 2015, y luego falleció por esa golpiza. El único acusado, Oscar Sosa, fue identificado por cámaras de seguridad caminando atrás de la víctima una cuadra antes de donde Tuffner apareció herida, y llegó acusado de homicidio agravado. 

En la primera audiencia declararon distintos familiares de Melisa como así la gente que la socorrió en la tarde que ocurrieron los hechos. Entre estos últimos se encontraban personal de bomberos que la trasladó al UPA de Longchamps y una de las primeras personas que vio a Melisa herida en la calle. 

El bombero refirió a los jueces que al llegar al lugar alertados por una llamada de emergencia, se encontró con “una persona que estaba en la vía pública, boca abajo”, a quien comenzó a practicarle primeros auxilios. Dicha persona, luego identificada como Melisa, estaba semi inconsciente y “no emitía palabras”. 

En cuanto a Alejandro, persona que socorrió a Melisa, relató que ese día volvía con su familia de la estación de Glew cuando vio el cuerpo de Melisa junto con dos personas y un auto, por lo que pensó que se había tratado de un accidente vial. Al ver que eso no era lo que había pasado, comenzó a auxiliar a Melisa poniéndola de costado para que “no se siga ahogando”. “No habló, la sostuve con mis manos, la acariciaba, le pregunté quién le había hecho eso pero no respondió” sumo el testigo. 

Por otro lado, la familia de Melisa declaró frente al TOC que conocía al acusado desde hace varios años, y relataron algunos hechos de acoso que podrían complicarlo. Marcelo, padre de Melisa, indicó que Sosa solía ir a comprar a su negocio y lo conocía hacía más de 25 años. “Lo conozco, jugábamos al fútbol, charlábamos” manifestó y sumó: “tenía muchos comentarios que pensaba que eran normales, pero no”. En este sentido, manifestó el padre de Melisa que en el barrio se sabía sobre los “acosos, miradas, piropos, cosas fuera de lugar” de parte de Sosa para con las mujeres, pero que nadie lo denunciaba. “Todos lo tomaban como algo normal, las mujeres del barrio lo dejaban pasar” lamento. 

En relación al video donde se ve a Sosa caminar detrás de Melisa minutos antes de ser atacada, Marcelo contó que lo vio días después de los hechos, y lo reconoció a Sosa quien para aquel entonces “desapreció“ del barrio. Cuando pudo contactarlo, Marcelo le avisó que la policia lo estaba buscando y Sosa se entregó. 

En esta línea, Lorena – una de las hermanas de Melisa – relató que en el video se ve a “Melisa caminando a una velocidad normal y atrás a esta persona (Sosa) apurando el paso para poder alcanzarla, iba fijo a un lugar”. Además, agregó que junto con sus hermanas ya habían hablado sobre las actitudes de Sosa, a las que “sentía como un acoso” ya que “era una persona extraña cuando te hablaba” y “te incomodaba”. 

El acusado es Oscar “El Buey” Sosa (30), quien era vecino de la víctima e incluso participó de una marcha en la que se reclamó Justicia por el hecho y se acercó a darle el pésame al padre, según contaron los familiares en la época del hecho.

La acusación estará a cargo de los fiscales Pablo Pando y Mabel Lois, de la UFI 12 de Lomas de Zamora, la misma que llevó adelante la instrucción de la causa, mientras que Sosa está representado por un defensor oficial. 

Según la acusación, Sosa está acusado de matar la tarde del domingo 19 julio de 2105 a Tuffner (22), a quien presuntamente encontró en la calle y comenzó a seguir cuando ella se dirigía al centro cultural “El Gringo Viejo”, ubicado en Glew. La joven tenía previsto ir a ese sitio y luego encontrarse con su familia en la cancha de Temperley, el club del cual era fanática, aunque nunca llegó, ya que antes los vecinos la encontraron tirada en la vía pública gravemente herida y agonizando.

Melisa fue trasladada a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Longchamps, donde los médicos constataron que presentaba dos heridas punzo cortantes profundas en la cabeza, una en la parte posterior y otra en la sien, y un corte en la cara, además de golpes. Cuando sus familiares se enteraron de lo sucedido, tramitaron su traslado al Hospital Sirio Libanés, en el barrio porteño de Villa Devoto, aunque la joven llegó allí con muerte cerebral y finalmente falleció.

Melisa no había sido víctima de un robo, ya que tenía en su poder los documentos, dinero y su celular, y tampoco tenía signos de haber sido abusada sexualmente aunque sí tenía fuertes moretones, signos de haberse defendido de un ataque.

Durante la pesquisa, los investigadores analizaron las cámaras de seguridad del municipio y en una de ellas identificaron a Sosa cuando caminaba detrás de Melisa por la calle Almafuerte al 300, a una cuadra y media donde la joven fue luego hallada herida. Un mes después del crimen, Sosa quedó detenido luego de presentarse ante la policía.

Según la defensa de Sosa, quien está representado por Pablo Nessi, el acusado es “ajeno” al hecho, por lo que tratará de probar su inocencia.