Caso Pablo Tito: El fiscal decidió no acusar a los imputados pero la querella pidió perpetua

La jornada de alegatos en el juicio oral por el crimen de Pablo Tito, asesinado en un intento de robo en Banfield, en 2016, tuvo una sorpresa. No coincidieron en nada las acusaciones. Mientras el fiscal Jorge Bettini retiró la acusación sobre los tres imputados, la particular damnificada solicitó prisión perpetua. La decisión sobre la sentencia a Maximiliano Díaz, Natalia Da Luz y Daniel Matorras está en manos del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.

Bettini consideró que “se llegó a probar que seis personas intentaron apoderarse ilegalmente de la moto de Tito y no concretado el hecho lo mataron con el fin de facilitar la apropiación de la misma”. El fiscal señaló que el delito de robo calificado por el uso de arma de fuego que pesa sobre los imputados presenta “indicios con grados de culpabilidad”. Según Bettini, en primer término recaen grandes indicios de culpa por la muerte de Tito sobre Da Luz, en menor medida sobre Díaz y aún en menor medida sobre Matorras.

“Hay una vinculación de los acusados entre sí, coincidencias sobre las características físicas e imágenes de las cámaras que registraron el hecho”, explicó el fiscal quien también destacó los testimonios de los vecinos, transeúntes y familiares de la víctima. Sin embargo, aseguró que “hubo testigos que no pudieron determinar con seguridad la autoría del hecho”.

En este sentido, Bettini afirmó que si bien “los hechos fácticos acercan la culpabilidad de Da Luz” sobre el homicidio “no son suficientes”. Es por eso que retiró la acusación en contra de los tres imputados.

El hecho ocurrió el 25 de marzo de 2016 en las calles Gallo y Roldán cuando Tito regresaba a su casa cerca de las 20.30 horas y fue interceptado por seis personas en tres motos que intentaron robar la moto en la que él venía. Si bien Tito no se resistió, intentó escapar del robo y le dispararon sin llevarse la moto de la víctima.

Por su parte, la abogada de la familia Tito coincidió con el fiscal sobre “la prueba implicada” pero no coincidió con que “no haya pruebas suficientes sobre los acusados”.

“Han participado en el hecho cumpliendo tareas previamente organizadas. Formaban parte de una banda oriunda de Monte Chingolo y El Ceibo de Lanús y utilizaban la misma metodología que utilizaron con Tito”, advirtió la particular damnificada.

Además especificó que “queda indudablemente probada la participación de Da Luz” y que se “comprobó la relación entre los imputados”. Entre las pruebas presentadas nombró los vídeos, las fotos de las motos utilizadas que se mostraron en Facebook y las características físicas relatadas por los testigos. “Pese a que no se resistió igualmente lo mataron y por eso los imputados merecen un castigo ejemplar conforme el daño que han hecho”, argumentó la abogada de la familia de la víctima.

Si bien la particular damnificada hizo hincapié en la autoría del disparo que pesa sobre Da Luz, sostuvo también la responsabilidad sobre Matorras y Díaz focalizándose en las cámaras de seguridad y algunos testigos que nombraron que pertenecían a la banda.

En esta línea, la abogada pidió que se los condene a los tres a prisión perpetua por robo agravado criminis causa en concurso real con robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa. En el caso de que el Tribunal no lo considere así, exigió que se considere la falta de atenuantes y se los condene por homicidio agravado por el concurso de dos o más personas con el uso de arma de fuego.

Por otro lado, los abogados defensores de los imputados pidieron la absolución. La defensa de Díaz y Da Luz afirmó que “la Justicia falló al elevar a juicio un caso con la base fáctica pobre” y que “no hubo certezas para condenarlos”. “No se pudo demostrar y no hay relatos o pruebas que marquen a los imputados como autores del delito”, apuntó la defensora.

En coincidencia con lo pedido, el abogado de Matorras consideró que “en los videos no se ve nada” y “los dichos de los testigos nada agregan sobre los hechos”.

“No encontramos elementos que certifiquen el procesamiento y las características físicas de mi asistido coinciden con la gran mayoría de los jóvenes”, aseveró.