Caso Erica Soriano: “Ella me dijo que estaba viviendo un infierno”

Soriano Erica

Continúa el juicio por el femicidio de Erica Soriano, ocurrido en agosto de 2010 y que tiene como único imputado a Daniel Lagostena, ex pareja de la víctima. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora, dieron su testimonio Daniel Pantano, obstetra que atendió a Erica un día antes de su muerte, Laura Rama, amiga cercana de la víctima, y Gabriela Kincaid, compañera de trabajo, entre otros.

La fiscal a cargo de la investigación es Marina Rocovich y acusó a Lagostena de “Homicidio simple en concurso ideal con aborto, en el contexto de violencia familiar”.

Con la presencia de los hermanos, la madre y la única hija de Erica, Rama aseguró que Lagostena comenzó a salir con su amiga a finales de 2009 y que él a través de un programa descifró la contraseña del mail de la víctima e hizo que Erica le contara quienes eran cada uno de los que le enviaban mails. “A mi me contó que él sufría de inseguridad y por eso lo intentaba justificar. Siempre le tuvo lástima. Nunca me hablo de amor”, manifestó Rama.

Además, relató una situación que le resultó de “quiebre”. Indicó que en una reunión de amigos a la que fue Lagostena, Erica estaba pálida y comenzó a temblar porque temía que Lagostena hablara con sus amigos y que se pusiera celoso. “Erica me dijo que estaba viviendo un infierno y que se arrepentía de haberse mudado con Daniel”, resaltó la testigo.

Soriano dejó de responder los mensajes a su familia entre el día 20 de agosto y el 21. Es por eso, que comenzaron a llamar a Lagostena y fueron a la casa de la pareja, en donde no la encontraron y recorrieron Lanús para hallarla, sin éxito.

Durante el relato, Rama comenzó a llorar, lo que desencadenó en el llanto de los familiares sentados en la sala.Tras reponerse, continuó con la descripción de los hechos a raíz de la desaparición de Erica el 20 de agosto. “Cuando lo vi a Daniel sin interés de buscarla, le pregunté si había pasado algo entre ellos. Daniel me dijo que Erica tenía sueños con otros hombres y me empezó a gemir en la cara, tratando de culpar a Erica porque había desaparecido para estar con otros hombres”, sentenció.

Soriano a los pocos meses de comenzar la relación con Lagostena se mudó a Lanús con él y su hija Florencia -quien estaba presente en la sala- y al momento de la muerte de su madre tenía 10 años. Según Kincaid, compañera de trabajo, Erica le había manifestado su preocupación por la relación con su hija debido a que no quería vivir más con la pareja. “Florencia se fue a vivir con el padre biológico y Erica me dijo que ya no tenían la misma relación cercana con su hija”, apuntó Kincaid.

También opinó sobre los llamados que realizaba Lagostena durante las horas laborales. “Daniel la llamaba al celular y si ella no atendía, llamaba al fijo que respondía yo. Erica le contestaba los mensajes de texto tapando con una carpeta el celular y me contó que Daniel no la dejaba maquillarse”, aseveró su ex compañera de trabajo. Por el mismo lado, señaló que en las discusiones que se desencadenaban entre Soriano y Lagostena, el imputado no la dejaba irse de la casa hasta que no llegaran a un acuerdo.

A su vez, Pantano que es obstetra tocoginecólogo para el 2010 trabajaba en el Sanatorio Mater Dei, en donde atendió a Soriano por primera vez, acompañada por Lagostena. El día 20 de agosto de 2010 controló el embarazo de 8 semanas aproximadamente que llevaba adelante, producto de la relación con Lagostena. “Le pregunté si estaba tranquila y me contó su preocupación por la distancia en la relación con su hija mayor, Florencia”, relató el médico.

Según la acusación de la fiscalía, Lagostena habría asesinado a Soriano tras haber regresado de la consulta con el obstetra a su casa de Lanús, entre las 22 hs del día 20 y el 21. El cuerpo de Erica no se halló nunca.