Caso Anahí: Los mismos elementos pueden llevar a Bazan a perpetua o a la libertad

Este miércoles 27 de mayo el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7, integrado por los jueces Roberto Conti, Eliza López Moyano y Roberto Lugones, leerán el veredicto en el juicio por el femicidio de Anahí Benítez, la adolescente de 16 años secuestrada, violada y asesinada en 2017 en la Reserva Santa Catalina, de Lomas de Zamora. El debate oral y público se inició en febrero con dos imputados: Marcos Bazán -según la hipótesis de la fiscalía- en la casilla del acusado se encontraron algunos elementos que hace sospechar que ahí pudo haber estado Anahi, y Marcelo Villalba, quien tenía en su poder el celular de la víctima y cuyo semen se encontró en el cuerpo de la menor.

Durante los alegatos hubo una distinción entre la fiscalía y el abogado patrocinador. El fiscal Hugo Daniel Carrión pidió la prisión perpetua por considerarlo coautor mientras que abogado Guillermo Bernard Krizan lo acusó de haber sido “partícipe necesario” del crimen. La defensa de Bazán denunció que la causa “fue armada” y que “solo se presentó indicios” contra Bazán.

Entre los principales puntos que se discute está el rastreo que hizo el perro Bruno, desde el lugar donde encontraron el cuerpo ubicado a unos 200 metros de la casa del acusado. La defensa en diálogo con DiarioConurbano.com había declarado que “Bazán está preso por el perro” y que en el momento en que se presentó a declarar Diego Tula, el adiestrador del can, “el tribunal no permitió que la defensa realice su trabajo”.

La defensa desde el inicio del juicio acusó a los jueces del tribunal de ser “imparciales”. Incluso, los primeros días de marzo solicitó que veedores del Ministerio de Justicia bonaerense y la Subsecretaria de Control Judicial estén presentes para que supervisen el juicio oral.

Tanto la fiscalía como la querella hacen hincapién en la actuación del perro Bruno, pero de formas diferentes. La defensa cuestiona que las pruebas levantadas por el instructor Diego Tula “no tuvo cadena de custodia” ya que el instructor se “llevó las pruebas a su casa”. Para contrarrestar la hipótesis de la fiscalía, la defensa presentó al perito Ricardo Kuperbank, quien en su declaración habría asegurado que “Bruno no tiene las condiciones ni las certificaciones para ese tipo de trabajo”. Para la acusación, la marcación que realizó el perro es incuestionable.

Otras de las pruebas acusatorias fue la llave que la madre de Anahí presentó como prueba. Según Silvia Pérez Vilor, su hija llevaba esa llave colgada de un cordón de su cuello. La familia de la joven sostiene que esa llave “abrió una de las rejas de la casa de Bazán”.

Por otro lado, está la tijera hallada en la casa de Marcos Bazán. El útil escolar se lo habría olvidado Lautaro Morales, un amigo de Anahí, en la casa de la adolescente. En su declaración en el juicio oral, el joven  recordó que “Anahí le había enviado un mensaje preguntando si la tijera que se había olvidado en su casa le pertenecía”. El joven reconoció la tijera pero del mensaje dijo que “estaba medio borroso”.

Humo y fogata. En el juicio una vecina declaró haber visto el humo de una gran fogata en la reserva la noche anterior al hallazgo del cadáver. Según el abogado Bernard Krizan “debieron deshacerse de la ropa de la joven por eso el fuego”.

Diazrpam. En el cuerpo de Anahí se encontró Diazepan en sangre, vísceras y estomago, además de naftaleno en sangre, que según lo ventilado en el juicio en el allanamiento en la casa de Bazán se encontró naftaleno. La familia de Anahí declaró que según los expertos “los hongos comestibles (Bazán cultivaba hongos) con el agregado de naftaleno se transformaban en hongos alucinógenos. El grado de naftaleno que tenía en sangre probablemente sea producto de la ingesta de hongos”.

Marcelo Villalba quien fue apartado del juicio porque presenta problemas psicológicos. La defensa asegura que entre Bazán y Villalba “no hay conexión”. El propio Bazán en su declaración en la última jornada del juicio aseguró que “no conocía a Bazán ni a los amigos de Anahí”. “Bazán en la indagatoria entregó su teléfono y dijo: ‘revisen todo’. No encontraron nada”, señaló la abogada Rosario Fernández en contacto con este portal.

En tanto, la madre de la víctima asegura que “Anahí antes de estar en la casa de Bazán estuvo en otro lugar y después fue trasladada a Santa Catalina”. Por eso, se abrió otra línea de investigación en la UFI 2 con testigos de identidad reservada para investigar a otras personas.

La familia de Anahí estaba en contra de lo resuelto por el Tribunal de apartar a Villalaba. Se hizo una presentación manifestando que “el psiquiatra Tarragona tenía una especie de vinculación con la madre de Bazán”. Luego de algunas evaluaciones psiquiátricas se intentará que vuelva a ser  juzgado.

Para Bernard Krizan “se esperaba más de los amigos de Anahí”. “Estamos convencidos de que ellos sabían alguna cosa más y no lo dijeron en el debate”, aseguró el letrado.

Este miércoles se conocerá la decisión del tribunal. Si el veredicto es condenatorio, a Marcos Bazán le dictarán la prisión perpetua, de lo contrario queda absuelto. Termina la parte acusatoria a Bazán, pero como ya lo anticipó el particular damnificado, seguirá la investigación por otros autores porque se cree que “ni Bazán ni Villalaba pudieron hacer esto los dos juntos, sino que hubo tres o cuatros personas más involucradas”.

Mabel Cáceres