Caso Alex Ayala: Testigos de identidad reservada comprometieron a los acusados

Dos testigos de identidad reservada que declararon este lunes en el juicio oral y público por el asesinato de Alex Ayala, ocurrido en Lanús, en 2012, en el marco de violento de robo, comprometieron a los imputados. El próximo martes 7 de octubre se espera un último testimonio y los alegatos de la fiscalía y el abogado de la familia de la víctima.

“Los dos testigos de identidad reservada expresaron claramente cómo los imputados, en distintas conversaciones posteriores al hecho, mostraron su preocupación por la participación que habían tenido en el homicidio de Alex y porque la Policía los buscaba”, explicó el abogado Martín Nóvile, de la familia Ayala, en diálogo con DiarioConurbano.com.

El letrado adelantó que se busca a un último testigo para que declare el próximo 7 de octubre. Ese mismo día los jueces dispusieron que sean los alegatos de Nóvile y del fiscal de juicio Sebastián Scalera.

Alex Ayala era un peluquero y tenía 32 años. Fue asesinado de un tiro en el corazón por delincuentes que lo interceptaron cuando regresaba a su casa de Lanús, en marzo de 2012.

El actual es el segundo juicio por el caso, ya que en 2013 se sometió a proceso a dos jóvenes que en el momento del homicidio eran menores de edad.

En esa oportunidad, uno fue condenado a 20 años de prisión porque se encontró la huella completa de una de sus manos en el vidrio del auto de Ayala, en tanto que el otro fue absuelto y, tras la apelación del fallo, fue condenado en segunda instancia a 23 años de cárcel.

En este segundo debate están el banquillo de los acusados Maximiliano "Chileno" Guzmán, quien estuvo prófugo hasta junio de 2013, y Ezequiel "el Perro" Ayuza, imputados como coautores del "homicidio criminis causae" -matar para lograr la impunidad en otro delito- de Ayala en concurso real con el "robo agravado" de su vehículo.

También es enjuiciado Roy Alberto Coronel, quien llega acusado como partícipe secundario del crimen.

La madre de la víctima, María Esther Radiminsky, volvió a reclamar “una pena ejemplar para los acusados”.

El hecho ocurrió poco después de las 22 del 13 de marzo de 2012, en una cochera de la calle Máximo Paz, entre Catamarca y Canadá, de la localidad bonaerense de Villa Industriales, en Lanús. 

Ayala, quien trabajaba en una peluquería del barrio porteño de Palermo Hollywood y tenía un hijo de 7 años, llegaba a su casa de San Martín al 1500 a bordo de su auto Peugeot 207 color blanco recientemente comprado y fue a guardarlo al garaje situado a unos 200 metros de distancia.

Allí fue sorprendido por cuatro delincuentes en dos motocicletas que lo amenazaron con armas para robarle.

En ese momento, dos ladrones bajaron de las motos -uno de cada una-, se acercaron al auto de Ayala antes de que pudiera descender del vehículo y uno de ellos, presuntamente "el Perro" Ayuza, le disparó un tiro que ingresó debajo de su brazo derecho, le atravesó el pecho y quedó alojado en el corazón.

Luego, uno de los asaltantes corrió hasta puerta del conductor, bajó del auto a Ayala y lo dejó tirado sobre la vereda, tras lo cual se subió al vehículo y huyó acompañado por sus cómplices en las motos.

Por otra parte, el Peugeot 207 de la víctima fue encontrado horas después del crimen en la calle Cosquín al 4900, a metros de la avenida Cruz, en proximidades del barrio Piedrabuena, en la zona de Villa Riachuelo, en la Capital Federal.

Si bien los imputados fueron detenidos a los pocos días del hecho, "el Chileno" fue liberado por falta de pruebas y aprovechó para fugarse.

Cuando los funcionarios judiciales encontraron pruebas para volver a arrestarlo, descubrieron que Guzmán estaba prófugo e incluso el Ministerio de Justicia provincial ofreció una recompensa de 100.000 pesos por su paradero, hasta que pudo ser finalmente recapturado en junio de 2013 en un almacén abandonado del barrio porteño de Villa Lugano en el que se escondía.