Arrancó el juicio por el crimen de un pizzero en Barrio Lindo: «Vi cómo mi marido se estaba muriendo»

Comenzó el juicio por el homicidio de Sebastián Scriva, un pizzero asesinado en su comercio, en febrero de 2018, en Barrio Lindo, Adrogué, luego de que lo asaltaran. Los acusados son David Acosta y Héctor Pereyra. Están imputados por el delito de robo agravado por el concurso de empleo de arma de fuego con homicidio criminis causa. 

En los alegatos iniciales, Guillermo Morlacchi, fiscal a cargo del juicio, afirmó que probará la autoría de ambos imputados. También consideró que el 11 de febrero de 2018 cerca de las 2 de la madrugada, cuando Scriva cerraba su local “fue sorprendido por dos sujetos en moto que lo intimaron para entregarle el dinero” y “para lograr su impunidad uno de ellos disparó para matarlo”. Por su parte, las abogadas defensoras aseguraron que intentarán probar la ajenidad de sus asistidos al hecho.

Graciela Burgos, viuda de la víctima, relató lo sucedido debido a que fue la testigo principal y contó que cuando terminaron de trabajar, estaban por subirse al auto y “vinieron dos chicos en moto”. “Uno se bajó, le apuntó con un revólver a Seba y le pidió la plata. Entonces Seba le dio pero el chico le disparó igual sin intercambio de palabras ni nada”, manifestó la mujer. El hecho sucedió en la calle Madariaga 93.

Además, Burgos contó que se acercaron los empleados de la remisería de enfrente para auxiliarlos. “Yo me puse a gritar, él me dijo que se estaba yendo y vi cómo mi marido se estaba muriendo”, especificó la esposa de la víctima. La mujer pudo asegurar que identificó a uno de los imputados en una rueda de reconocimiento antes del juicio. 

Con respecto a la fisonomía de las dos personas que los atacaron, Burgos explicó que el acompañante “tenía campera roja, era alto, de tez blanca y tendría 20 años” mientras que el que manejaba la moto “tenía un casco” así que no lo pudo distinguir. “No había necesidad de disparar, estuvo demás. Porque le podrían haber robado y ya está”, sostuvo la mujer. 

A su vez, una joven empleada de un local cercano contó que escuchó “dos tiros” y “los gritos de Graciela”. “Cuando me acerqué, Seba estaba lleno de sangre en el pecho y me miraba. Lo subimos al auto pero cuando lo dejamos ya estaba muerto”, contó.

Esta testigo coincidió con el relato de la esposa de Scriva sobre la campera que usaba el responsable del disparo. “Lo más llamativo fue la campera roja y la moto grande. No vi el rostro de él con claridad porque estaba en la vereda de enfrente”, contó.

Los acusados serán juzgados por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N 10 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, conformado por Susana Mabel Silvestrini, Daniel Julio Mazzini y Jose Ignacio Polizza.