Advierten que las visitas en la Cárcel de Lomas se reiniciaron “con restricciones”

Tras los motines ocurridos hace menos de un mes, las personas privadas de su libertad en la Provincia de Buenos Aires, volvieron a tener visitas de familiares. Para ello, se organizó un cronograma de visitas por pabellón y solo se permite un familiar por persona. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Aimé Silva, coordinadora de la Comisión de Asuntos Penitenciarios del CEJ (Centro de Estudios Judiciales) de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, opinó que no es que la visita volvió a la “normalidad” sino que hay una serie de “restricciones”. 

“En la Unidad 40 de Lomas de Zamora veo ciertas represalias por los motines, se empezó a dar la visita, empezaron por el pabellón 1 y dan a cuenta gotas los permisos con la excusa que tienen que garantizar la seguridad”, indicó. 

Las visitas, suspendidas el último 12 de marzo, fueron habilitadas el 14 de noviembre y si bien cada unidad adapta el protocolo a su realidad, en todos los casos se intentaron utilizar sectores amplios y ventilados con el uso de tapabocas, alcohol en gel y distanciamiento. 

En este sentido, Silva comentó que las visitas de familiares son “algo sagrado” para las personas privadas de su libertad. “Es una forma de apremio y yo creo que lo van a ir manejando según les parezca”, contó. 

Se estima que en cada establecimiento penitenciario se organizó un cronograma de visitas por pabellón y por el momento en la Unidad 40 se hicieron dos pabellones masculinos y uno femenino por día la semana pasada. 

Afuera de los penales se realizó una señalética con marcas para que se respete la distancia social al momento de la espera para el ingreso y se recomendó que las personas de riesgo no acudan. 

Con respecto a la convivencia dentro de la Unidad 40 luego del motín acontecido, que conllevó la toma de rehenes y mucha tensión, Silva explicó que “hay un clima complicado” y notó que “hubo malas intenciones”.

“Hubo un mal manejo del Servicio Penitenciario porque le dijeron que iban a poder ver a sus familiares, había mucha expectativa y de repente bajaron la orden de que no se iban a hacer”, describió Silva que trabaja en la Unidad 40 de Lomas.