A un año del violento escrache a una docente de El Jagüel: “Tuve que empezar mi vida de cero”

A un año del escrache contra una docente a la que se acusaba de abuso sexual en El Jagüel, la maestra tuvo que abandonar su trabajo, mudarse de su casa y luchar por la tenencia de su hija en el marco de una situación de violencia de género. La justicia no pudo demostrar su responsabilidad en los hechos que se le atribuían.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Erica, la docente de música del Jardín 907 de El Jagüel que peleó por su inocencia, contó lo que tuvo que padecer luego del escrache que comenzó una madre sin pruebas en su contra y fue acompañada por otros padres. 

“No entiendo como accionó la justicia porque hicieron los psicodiagnósticos y los nenes nunca me nombraron, sin embargo tampoco cierran la causa. Es muy fácil escrachar a las personas sin pruebas con apoyo de la televisión y arruinarles la vida”, afirmó. 

Luego de que una madre acusó a la docente, con 20 años de antigüedad, de haber abusado de su hija, varios padres intentaron prender fuego su casa y la acosaron al punto tal de que tuvo que abandonar su hogar junto a dos familias más que vivían en el mismo terreno. También la inspectora distrital resolvió desplazar a 35 trabajadores de la institución debido a que defendieron a su compañera de trabajo.

En este sentido, Erica explicó que tenía su vida armada y tuvo que “empezar de cero”. “El mayor daño que me causó la denuncia fue sacarme a mi hija. Yo estoy acusada pero nunca me imputaron, nunca me llamaron. Después de que se investigó te dicen volvé a trabajar y cómo vuelvo a trabajar después de esto con la imagen que me quedó”, aseveró. 

En este marco, la ex pareja de la docente, en medio de esta situación, comenzó a disputar la tenencia de su hija y dijo que no iba a darle a la niña si no regresaba a su hogar. 

Después de la denuncia el hombre impidió que vea a su hija y la justicia determinó que solo podía visitarla. Sin embargo, luego de una situación de violencia y con la pandemia de por medio se generó el segundo impedimento de contacto aunque esta vez la justicia especificó que esté 15 días con cada uno hasta diciembre.

“Él quiere la tenencia de la nena para hacerme daño porque es lo único que me importa. Necesito un acuerdo definitivo porque como todos los violentos me decía que estaba loca, pero nadie le dice deje de utilizar a su hija para castigar a su ex”, agregó la docente.