A un año del crimen del custodio de Boudou, no hay detenidos ni pistas firmes

El hecho ocurrió el 9 de mayo de 2013 en el barrio San José, en Temperley. El sargento de la Policía Federal Miguel Ángel Cisbani estaba esperando a unos compañeros cuando fue sorprendido por un grupo de delincuentes que mantuvieron un tiroteo con el efectivo y lo mataron. Antes de escapar, se llevaron su arma pero dejaron la mochila de la víctima. En la causa hubo dos detenidos pero fueron desvinculados. A un año, reina el desconcierto en torno a quiénes fueron los responsables del hecho y cuál fue verdaderamente el móvil.

A un año del homicidio del custodio del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, no hay detenidos ni pistas firmes en la causa. El hecho ocurrió el 9 de mayo de 2013 frente  a la vivienda de la víctima, el sargento de la Policía Federal Miguel Ángel Cisbani, en el barrio San José, en Temperley.

“El expediente se movió mucho, hay pruebas reunidas, testimonios y hasta hubo dos aprendidos pero ahora no hay nada”, confió a DiarioConurbano.com una alta fuente judicial ligada a la investigación.

La primera hipótesis indicaba que Cisbani había sufrido un intento de robo frente a su vivienda de la calle Carabobo, en San José, cuando esperaba a dos colegas. Tras la agresión, los delincuentes huyeron.

“Dos meses después del hecho fueron detenidos dos jóvenes que se movilizaban en un auto similar al de los homicidas y andaban también por la zona. Pero, después de chequear más datos, no se pudo comprobar de que fueron ellos”, añadieron las fuentes.

Ante la falta de pruebas en esta línea, la UFI 12 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Daniel Semisa, volcó su mirada hacia otra hipótesis: la venganza o ajuste de cuentas. No obstante,  tampoco aparecieron elementos contundentes para sostener esta línea de investigación.

Mientras la causa se mantiene “bajo cuatro llaves” en la UFI, los investigadores tienen la esperanza de que los autores sean detenidos por otro delito y pueda comprobarse que mataron al custodio de Amado Boudou.

Miguel Angel Cisbani, tenía 50 años, era un policía federal, asignado al servicio de custodia del vicepresidente de la Nación, y  fue asesinado al ser baleado frente a su domicilio, ubicada en Carabobo 219, a metros de El Zorzal, en el barrio San José, en Temperley.

Los asesinos escaparon y el sargento Cisbani gravemente herido por la balacera alcanzó a ser trasladado hasta el Hospital Gandulfo, donde falleció.

El policía cuando fue baleado estaba en la puerta de su casa vestido de civil, esperando que lo pase a buscar un compañero para ir al trabajo. Las fuentes policiales dijeron que los vecinos escucharon disparos y cuando salieron de sus viviendas Cisbani apareció baleado.

Los delincuentes le robaron su arma a la víctima, una pistola Glock pero no se llevaron su mochila.

En el plano social, Cisbani era el presidente del Club Social y Deportivo Ituzaingo, una entidad ubicada en Iriarte al 1300, en el barrio de Villa Galicia, en Temperley.