A más de un año, no hay detenidos por el crimen de un barra de Boca en Don Orione

A más de un año, no hay detenidos por el crimen de Gustavo “El Oso” Pereyra, uno de los máximos referentes de la barra brava de Boca Juniors, ocurrido en su departamento del Barrio Don Orione, en Claypole. Lo único certero es que se trató de ajuste de cuentas relacionado con su actividad en el Xeneize o en la hinchada de Claypole.

“La causa se está trabajando pero no hay detenidos ni tampoco están identificados los autores. Lo único cierto es que no se trató de un intento de robo sino de un ajuste de cuentas”, indicaron a DiarioConurbano.com fuentes ligadas a la investigación.

El crimen ocurrió el 21 de noviembre por la noche en su departamento de la manzana 33, del edificio D6 del barrio Don Orione, en la localidad de Claypole, en ese partido del sur del conurbano bonaerense.

Pereyra trabajaba como custodio de una empresa de seguridad privada y murió mientras era atendido en el Hospital Oñativia de Rafael Calzada, hasta donde fue trasladado por sus familiares luego de haber sido atacado a balazos por un hombre que, tras cometer el crimen, logró escapar.

Los investigadores aseguraron que todo comenzó cuando un hombre llegó a su departamento y preguntó por “El Oso” Pereyra, quien vivía con su madre, llamada Elba.

La mujer, que fue quien atendió a ese hombre, llamó a su hijo y se retiró del lugar, para luego escuchar una discusión y varios disparos.

De acuerdo al testimonio que prestó ante los investigadores, Elba explicó que el agresor era un hombre calvo y gordo y que, tras los disparos, escapó del lugar.

Pereyra fue hallado por su madre tirado en el piso con múltiples heridas en distintas partes del cuerpo y fue trasladado hasta el hospital, donde finalmente murió.

Personal policial que concurrió a la vivienda de Pereyra encontró en el lugar ocho vainas servidas calibre 9 milímetros, las cuales fueron secuestradas.

El “Oso” Pereyra fue uno de los barras condenados por la Justicia (junto a Rafa Di Zeo) por la agresión a los hinchas de Chacarita en un partido amistosos jugado en marzo de 1999 en la cancha de Boca.

Ese episodio quedó registrado por las cámaras de televisión y se lo observa a “El Oso” atacando con un palo a Daniel “Pájaro” Benedetti, reconocido hincha “funebrero”, mientras estaba en el piso, indefenso y rodeado de barras de Boca.