A casi un año de la muerte de Franco Martínez, la investigación no avanza

A días de cumplirse un año del hallazgo del cuerpo de Franco Martínez, el joven lomense encontrado en la Reserva Ecológica de Ciudad de Buenos Aires en agosto de 2020, la familia asegura que la investigación no avanza. Franco tenía 21 años y había sido visto por última vez en 23 de julio cuando salió de su casa de Villa Albertina.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Nicolás Martínez, hermano de la víctima, explicó que la causa que actualmente se encuentra en una fiscalía de la Ciudad de Buenos Aires “sigue como al principio”. “La justicia tiene el celular y la notebook de Franco y todavía no se realizó el peritaje. Nos dijeron que tenemos que tener paciencia y esperar”, explicó.

El 23 de julio de 2020 Franco Martínez salió de su casa. Aparentemente, se dirigía a una entrevista laboral y no volvió a su hogar. Dos días después, su familia denunció su desaparición y salió a buscarlo casa por casa. Los vecinos se solidarizaron y acompañaron a sus hermanos a repartir folletos con la cara del joven.

Tras varias semanas de reclamo por la aparición con vida del joven y la denuncia de “falta de agilidad y actividad” de la policía bonaerense y la fiscalía que tomó la denuncia, un dato generaba esperanza en la familia y daba un giro en la causa: Se comprobó que Franco sacó dos permisos de circulación, uno para ir a una Clínica en el barrio porteño de Palermo y otro para Almirante Brown donde vive su hermana Lisette.

A casi un mes de la búsqueda de paraderos, la familia lograba acceder a las cámaras de CABA, pero ya era demasiado tarde: El 20 de agosto, luego de una denuncia anónima al 911, los Bomberos de la Ciudad concurrieron a la reserva ubicada en Costanera Sur y encontraron el cuerpo de Franco colgado de un árbol.

Esa madrugada, la hermana del joven se presentó a la morgue y reconoció el cadáver. Franco tenía la misma ropa con la que se había ido de su casa y en el bolsillo del pantalón llevaba su documento de identidad.

Según contó la familia, las pericias psicológicas determinaron que Franco no tenía un perfil suicida y afirmaron que “nunca había estado en la Reserva Ecológica”. En ese sentido, denunciaron que los investigadores se basaron en la única autopsia cuyo informe lo hizo “un médico forense muy cuestionado”.

Por ese motivo, la familia solicitó una nueva pericia y aseguran que de los nueve peritos que pasaron por el expediente, “ninguno quiso agarrar el caso”. “Es todo muy raro porque buscamos peritos y ninguno quiso tomar la causa, nadie nos da una explicación”, afirmó Nicolás.

En cuanto a la hipótesis de suicidio, el hermano de la víctima manifestó: “Mi hermano en ningún momento demostró tener el comportamiento de una persona suicida, todo lo contrario, era muy tranquilo. Jamás notamos que tuviera algún tipo de problema. Era un chico sano, que hacía ejercicios y jugaba a la pelota”.

Franco era el menor de siete hermanos. Vivía con su familia en una casa de Villa Albertina donde atendía un kiosco. “Tenemos la esperanza de que en el celular se pueda encontrar datos sobre algún lugar o la persona con quien se iba a encontrar. Es lo único que nos queda porque con las cámaras nunca tuvimos acceso”, cerró.