Voluntariado Unla SeguridadEl espacio de formación para estudiantes de distintas carreras y equipo de docentes emplea una metodología de trabajo colectiva entre instituciones para la prevención de violencia en los barrios por medio de la reocupación del espacio público y el relevamiento de datos para hacer un diagnóstico temprano de la situación, todo desde el lugar con el que trabajan. En diálogo con DiarioConurbano.com,  Damián García, Coordinador del voluntariado y estudiante de la cátedra de Licenciatura en Seguridad Ciudadana, explicó los pormenores y los alcances de la iniciativa. “No ayudamos a la sociedad sino que construimos colectivamente con ella”, aclaró.

Como una respuesta de la Universidad Nacional de Lanús a las necesidades de la masa educativa, el “voluntariado estudiantil” es algo que según García es fruto de los proyectos que “se proponen desde el alumnado” y trabajan junto a los docentes para que tenga un anclaje institucional.

“Es la Universidad la que toma el proyecto y lo articula con las vías institucionales vinculadas con las diferentes carreras para trabajar afuera”, consignó al tiempo que señaló a la cátedra de “Seguridad Ciudadana” como la principal impulsora.

Si bien definió que el voluntariado “tiene más que ver con la prevención de la violencia y la conflictividad social en lugar de intervenir después que ya se cometió el hecho”, el mismo no se circunscribe a ser un mero organismo que combate estos episodios en las barriadas.

“La impronta que tenemos es generar seguridad comunitaria en los barrios donde estamos trabajando a través del fortalecimiento del vínculo por medio de redes de trabajo, cooperación y recuperación de los lazos de solidaridad social” y en el cual “se trabaja en perspectiva de la complejidad de las problemáticas sociales en la comunidad”, explicó el coordinador sobre la labor que realizan.

En esa misma sintonía sostuvo que “el trabajo colectivo y el fortalecimiento del vínculo comunitario genera seguridad porque se potencian recursos, se establecen estrategias de trabajo conjunto”, por lo que en ese sentido también remarcó que “se propone un espacio en el barrio para que las instituciones que trabajan en el mismo territorio se puedan conocer, articulen estrategias y potenciar recursos”.

Desde la iniciativa trabajan con ocho instituciones barriales, el comedor “Manos Solidarias”, el Centro Preventivo Local de las Adicciones (CEPLA) de Villa Lamadrid, el Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) 461 de Villa Albertina, la ESB 332 de Villa Lamadrid, una escuela de hockey y otra de fútbol, todas “instituciones que hace muchos años están en el barrio y conocen a fondo la complejidad de las problemáticas del lugar”, consignó García al tiempo que confesó que aprenderán “bastantes cosas de ellos”, tal y como esperan con el sistema que presentan.

“En ese esquema de construcción colectiva tenemos para proponer una sistematización de estrategias de trabajo más académicas, que es lo que propone el espacio de la Universidad”, consignó respecto a la tarea que realizan.

Una de las estrategias para el abordaje del proyecto fue denominada por los voluntarios como “mapeo colectivo y seguridad ciudadana”, una herramienta para el diagnóstico de la situación brindada por “los mismos participantes e instituciones que identifican cuales son las conflictividades sociales que tiene el barrio en el que ellos conviven”. Ésta es acompañada por la generación de un espacio público para que los habitantes del barrio “tiendan a salir de la privatización del espacio para ocupar otros que están abandonados”.

“La fragmentación social, la privatización del espacio público y la separación, generan más inseguridad. En cambio si los vecinos se organizan y comienzan a ocupar espacios públicos abandonados como parques, plazas, veredas o calles, se genera más circulación social y más interacción. Al haber más interacción y comunicación, hay más seguridad”, argumentó García sobre ese factor.

Actualmente se encuentran en la primera etapa, la del relevamiento de datos, en pleno “mapeado de las problemáticas sociales y fortalecimiento de los vínculos institucionales”, donde desde el voluntariado generan lazos con las entidades barriales y ellas entre sí. Una vez aceitado ese mecanismo, prometen que se comenzarán a ver los resultados en la barriada.

Por eso, este sábado 10 realizaron la “Segunda Jornada Territorial”, sobre distintas problemáticas, en el CENS 461 de Villa Albertina, ubicado en Homero 1832, donde asistió una importante cantidad de vecinos.

   
   
   
   
banner nuevo Encuentro
   

Radio URBE 97.3Mhz  

   
   
   
   
   
   
© DiarioConurbano