Baleado BudgeUn joven baleado en Ingeniero Budge a principios de febrero, en un confuso y supuesto ajuste de cuentas entre transas, falleció en estos días, luego de casi un mes de agonía. Desde la familia de la víctima piden Justicia por lo sucedido, manteniendo la hipótesis que los disparos no eran para Darío Cancino, de 28 años, sino para un sobrino que vivía en la misma vivienda, y piden protección para la familia.

 

Johanna, hermana de Darío, manifestó a DiarioConurbano.com que junto con la familia de la víctima quieren que “el fiscal no deje esta muerte impune”. “Quiero justicia y que paguen los que tienen que pagar” pidió a partir de la muerte de su hermano, a la que consideró injusta. “No hay ningún detenido por el momento. Mi hermano falleció injustamente, le arrebataron la vida” lamentó Johanna, para quien “la única esperanza que teníamos era que él saliera de ese lugar y nos diga quién fue”. Desde este punto, sostienen que “para que él salga a abrir la puerta, tuvo que haber sido alguien que él conocía”.

“Esto ocurrió el día 5 de febrero de 2018, a las 23, cuando un mal viviente golpeo la puerta de mi casa y mi hermano se levantó y atendió por la ventana” comenzó relatando Johanna Cancino, hermana de Darío, y sumó que dicha persona “estaba en una moto” de la cual se desconoce, al día de hoy, el color o modelo. “Cuando mi hermano sale, frena de golpe un auto color gris, por datos de vecinos era un Bora, donde se bajaron seis tipos encapuchados y comenzaron a dispararle a mi hermano a sangre fría” continuó relatando Johanna.

Una vez que se inspeccionó el lugar, se encontraron “más de treinta perdigones, de los cuales impactaron diez disparos” en Darío, tanto en sus piernas como en sus brazos.

La causa -caratulada como abuso de armas y lesiones- se encuentra en la UFI 1 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal José Luis Juárez. El sábado anterior al ataque a Cancino, a 5 cuadras de la agresión, un joven fue ultimado a balazos en plena vía pública. Para la familia de Cancino, los atacantes de ambos hechos son las mismas personas.

“Mi hermano no tenía por qué pagar por la muerte de Dani”, quien fue asesinado una semana antes del ataque a Darío. “A él lo mató otra persona, con la que estaba involucrado mi sobrino. Darío no tenía por qué sufrir tanto dolor, él no tenía por qué pasar por todos estos momentos de abandono de persona”. En relación a esto último, desde el entorno familia de Darío denunciaron que desde el Hospital Gandulfo, donde estuvo internado 23 días, “dejaron que mi hermano se fuera de la peor manera”. “En todo momento tuvimos esperanzas que iba a vivir, pero la última semana los médicos y enfermeras no se ocuparon de él, no era la misma atención” manifestó Johanna al portal.

Por último, denunció que pese a los pedidos que realizó con la familia, no recibieron custodia policial. “Jamás nos pusieron custodia. Tuvimos que abandonar la casa todo este tiempo, por temor a tener un triste final” agregó Johanna.

   
   
   
   
   
   

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