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Masacre Budge MuralPedro y Ramón Oscar Álvarez eran amigos y vecinos de Oscar Aredes (19), Willy Argañaraz (24) y Agustín Olivera (26), las tres vícitmas de la Masacre de Ingeniero Budge, que se encuentra cumpliendo un nuevo aniversario. En diálogo con DiarioConurbano.com, ambos hermanos recordaron a sus amigos a 30 años de su asesinato en manos de los policías Jorge Miño, Juan Ramón Balmaceda e Isidro Romero, y aseguraron que la Masacre fue un caso "histórico" para el barrio y para el país en lo que respecta a violencia institucional, que "hoy no se terminan".

En relación a uno de los mayores crímenes de violencia institucional que se vivió en la región, Pedro aseguró que "la policía se equivocó" al actuar por una supuesta denuncia mal hecha, pero a la vez advirtió que en el barrio "venían ocurriendo varios crímenes en manos de la policía". Al respecto, relató que un año antes de la Masacre la policía había asesinado a otro de sus amigos, y lo mismo había ocurrido tan sólo quince días atrás del fatídico 8 de mayo. "Esperábamos que no nos toque a nosotros" advirtió en cuanto a las sensaciones que lo invadían 30 años atrás.

"Era viernes, y siempre nos juntabamos en la esquina los viernes" continuó relatando Pedro, y advirtió que las juntadas se hacían en las esquinas - como ese día en Guaminí y Figueredo - de los barrios porque no contaban con espacios recreativos para hacerlo, pero todos los días se alertaban porque "sabían lo que podía pasar".

"Los policías pedían armas, pero no tenían nada, y ahí nomás pegaron tiros como si fueran grandes delincuentes" relató Pedro sobre la balacera que terminó con la vida de sus tres amigos. Dos de ellos, Agustín y Oscar, murieron en el acto, mientras que Willy fue llevado por los policías en el patrullero, donde continuaron disparando hasta matarlo. "Todo el mundo vio que Willy había quedado vivo" aseguró.
En la misma línea, Ramón continuó relatando: "escuchamos varios tiros a unas cuadras del lugar, justo cuando se llevaron a Willy", que fueron los que le ocasionaron la muerte en ese momento.

La esquina de Guaminí y Figueredo quedó cerrada a los vecinos y al tránsito luego de lo que había pasado, la policía cortó la luz en el barrio y auyentaba a la gente del lugar con disparos. Recién a las 22, relató Ramón, "vemos como le estaban plantando las armas" a los cuerpos que quedaron en el lugar un largo rato.

"Siempre los recuerdo" continuó Ramón, y aseguró que le "entristece como en su momento" la pérdida de sus amigos. "Es mucho el sufrimiento que pasamos con nuestra gente. Me siento contento de poder homenajearlos, no nos olvidamos que la lucha continúa" finalizó Ramón, invitando a los lectores, amigos y vecinos, a acercarse el lunes 8 de mayo a las 19 el Centro Cultural del Fondo, ubicado en Pablo Turner (ex Mozzotti) 2055, para la proyección de un video documental sobre la Masacre.

Por su parte, Pedro recalcó que la Masacre de Budge fue un caso histórico porque "no era el primer reclamo, pero fue la gota que revalsò el vaso. Fue una barriada la que se levantó a reclamar. Fue un caso excepcional por la lucha". Además, advirtió que dicha lucha debe ser un ejemplo para estos casos, que "hoy no se terminan, estas cosas pasaban y siguen pasando". "Después de 30 años nos cambió la vida, nos pegó muy fuerte. Somos un barrio que emprendió la luchas y logramos justicia" finalizó.

Por último, llamaron a marchar el sábado 13 al mediodía desde Camino Negro y Recondo hasta la esquina de Guaminí y Figueredo, donde ocurrieron los crímenes hace 30 años. Allí se podrá ser partícipe de un evento gratuito con bandas que recordarán lo sucedido y charlas informativas, además de participar del descubrimiento de una escultura y de la declaración de la esquina como Esquina de la Memoria.

   
   
   
   
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