Un 2018 muy negativo para los trabajadores de la Región: despidos, suspensiones y cierre de fábricas

La crisis económica y productiva afectó gravemente a los trabajadores de la región que tuvieron que atravesar un 2018 plagado de conflictos, despidos, suspensiones y represión por defender su fuente de trabajo. Canale, Siam, Cresta Roja y Gaelle fueron los conflictos más resonantes, mientras que muchos otros como Stockl, Hermanos Palagi, Stone, Matienzo, Autopartista, no ocuparon la agenda mediática pero fueron igualmente afectados por las políticas económicas que destruyen el mercado interno y la industria nacional.

Algunos gremios, por su parte,  fueron denunciados por los trabajadores de “entregarlos” y “arreglar” con el Ministerio de Trabajo y los empresarios los despidos de sus afiliados. Ante este panorama desolador, primó la lucha colectiva de los trabajadores y la defensa del puesto de trabajo, mientras que la respuesta del Gobierno fue la represión, en algunos casos, y la ausencia de respuestas y soluciones.

Cresta Roja: “Solo queda estar en la calle peleando pero con poca esperanza de que algo cambie”

En el 2016, la planta de Cresta Roja fue utilizada por el presidente Mauricio Macri para anunciar el veto a la Ley Antidespido con la promesa de que la empresa avícola sería reactivada. En estos dos años, más de 1200 trabajadores quedaron en la calle y este año 180 fueron despedidos. Ahora, un total de 60 operarios exigen que les devuelvan su fuente de trabajo o que les paguen lo que les corresponde de indemnización.

“Ahora nosotros estuvimos haciendo un fondo de lucha porque no recibimos ninguna respuesta del lado de la empresa ni del Ministerio de Trabajo, solo recibimos represión y no sabemos qué va a pasar con nuestros los puestos de trabajo y ni con las indemnizaciones que nos deben. Es una situación triste la que atravesamos”, manifestó el delegado Carlos Stasiuk en diálogo con DiarioConurbano.com e indicó que las dos plantas de la avícola “están funcionando pero con menos personal”.

Este año, la empresa Tres Arroyos se hizo cargo de la fábrica “pero vino con un plan de reforma para reactivar la producción que implicaba la reducción de personal, baja del salario y con la propuesta de pagar la indemnización en 24 cuotas”. Los trabajadores no aceptaron la oferta y a 180 operarios les llegó el telegrama de despido.

“Ahora somos 60 los que reclamamos hace más de un mes de forma pacífica que nos devuelvan nuestro trabajo o nos paguen lo que corresponde”, indicó y denunció la brutal represión que recibieron el 6 y 14 de diciembre: “Fue salvaje como nos atacaron efectivos de Infantería. Arrestaron a un compañero y a cuatro vecinos que fueron golpeados en la Comisaría y les abrieron causas penales por reclamar el derecho de volver a trabajar”.

Ante esta situación, Stasiuk denunció que “el gremio de la Alimentación se desinvolucró completamente, el secretario general Luis Morán terminó vendiendo a los trabajadores y traicionó a todo” y arremetió: “Nos tildó de rebeldes por defender nuestro trabajo pero siempre recibimos apoyo de otras agrupaciones. El gremio estuvo reunido en la última negociación y 180 compañeros terminaron en la calle. Siempre supe que eran unos traidores y ahora lo ratifico más”.

El panorama no es alentador y los trabajadores saben que la situación se volvió “complicada” como para que haya una solución. “Hace un mes no hay diálogo directo. Solo pararon con la represión porque nos estaban matando. Ahora solo queda estar en la calle peleando pero con poca esperanza de que algo cambie”, sentenció.

 

Canale:  “Toda la lucha que llevamos adelante fue para mantener la fuente de trabajo”

En 2016 el conflicto en Canale tomó notoriedad cuando los trabajadores comenzaron a denunciar que hacía más de seis meses no les pagan un sueldo. Tras meses de lucha, paro y movilización la situación pareció estabilizarse en 2017 pero este 2018, el conflicto se recrudeció y el centenar de trabajadores se anotició con la quiebra de la empresa en octubre. Luego de dos meses de acampe, de visitar los Juzgados en Catamarca y Buenos Aires, audiencias en el Ministerio de Trabajo, asambleas y con la firme decisión de no abandonar la fábrica, los trabajadores tomaron la decisión de conformar una cooperativa.

En diálogo con este medio, el delegado Nicolás Macchi explicó que ahora están a la espera de que “el juzgado de Catamarca decrete la quiebra para que la empresa pase a manos de los trabajadores” y destacó que “la cooperativa ya está conformada, está inscripta y solo falta la matrícula”.

“Toda la lucha que llevamos adelante fue para mantener la fuente de trabajo, nos encontramos con gente que nos asesoraron que la opción era esa, nos lograron conseguir un abogado que nos asesoró cómo seguir y en una asamblea general de fábrica delante del INAES, se decidió seguir el acampe, conformar una cooperativa y seguir con la parrilla para generar un ingreso”, relató el trabajador.

Asimismo, expresó: “La estamos peleando, fuimos los que la peleamos siempre y de alguna manera se siente un desgaste, un cansancio pero estamos organizados”. Ahora, los trabajadores están a la espera de que termine la feria judicial y en febrero poner en marcha la cooperativa.

 

Gaelle: “La mano de obra nacional no les sirve y por eso nos despiden”

Más de 60 trabajadores fueron despedidos de la planta de Gaelle en Gerli en octubre. Desde entonces, los operarios realizaron marchas, medidas de fuerza y acampes para exigir que les devuelvan su fuente de trabajo o les paguen la indemnización que les corresponde, ya que, el dueño de la empresa se niega a pagarle lo que marca la ley.

Al respecto, el delegado Jorge Villalva explicó a este medio que “se llegó al acuerdo de que desde el 15 de diciembre hasta el 15 de enero, la empresa debe hacer un presupuesto para pagar las indemnizaciones y mientras tanto iban a pagar los sueldos” aunque se mostró poco confiado en que dueño cumpla con su palabra ya que “él dice que si no llega con el presupuesto va a pedir un préstamo pero en realidad busca desgastar al trabajador y arreglar por lo menos posible”.  

Indicó, además, que la planta “sigue funcionando pero con 60 trabajadores nada más” y desde la empresa alegaron que “ya no les sirve la mano de obra nacional porque la mano de obra china y brasilera es más barata”.

“El dueño está acostumbrado a despedir gente, siempre hizo lo mismo de despedir, no pagar las indemnizaciones e inventar causas truchas para no pagar. La peleamos y ahora esperamos que se termine con todo esto”, aseveró.  

Por parte del gremio del Calzado, la actitud con los trabajadores dejó mucho que desear: “Nosotros iniciamos un plan de lucha para que nos paguen lo que corresponde, el sindicato y el Ministerios de Trabajo solo nos aconsejaron que nos asesoremos con un buen abogado y esperemos el juicio cuando sabían que las causas que inventaba el dueño eran truchas”.

“Ahora estamos cobrando en tiempo y forma pero puede pasar cualquier cosa. Si no se termina este conflicto, cabe la posibilidad de que se profundice el plan de lucha”, adelantó el trabajador.

SIAM: Todo lo que se llevó a cabo en la calle, nació de los trabajadores autoconvocados”

Más de una veintena de trabajadores fueron despedidos de forma intempestiva por la empresa Pilisar S.A hace poco más de un mes. Desde entonces, los operarios autoconvocados, sin el acompañamiento de la UOM, cortaron cuatro veces Puente Pueyrredón y llevaron adelante un acampe por 11 días. Ahora, la Justicia falló a favor de los despedido y la empresa reincorporó a 6 trabajadores y tendrá que reincorporar a otros 4.

“Lo que pasó fue que la empresa se quiere reconvertir para vaciar SIAM y hacer un depósito en los talleres para poner toda la mercadería que ellos importan y eso va en contra de un acuerdo de Ley de expropiación de 2012, en el cual, Pilisar se comprometía a mantener un plan de trabajo que de acá al 2023 y lo que sucedió fue que en 2018, la planta tenía que tener 600 trabajadores y hay 60”, advirtió la delegada Alejandra Vercellino a DiarioConurbano.com y apuntó que “como la empresa está incumpliendo la Ley, se exige la reincorporación porque los despidos se dieron de forma ilegal y la empresa no realizó el plan preventivo de crisis”.

Apuntó, además, que “siempre se siguió trabajando a full en SIAM, no es que hubo una baja más que la baja normal de venta pero porque se está licuando el salario” y subrayó que “el último stock de producción se hizo previo al aumento del dólar, entonces, el costo se redujo y se incrementaron las ganancias. No tiene pérdida económica la empresa y eso no lo pueden demostrar ante la Justicia”.

Tras varias audiencias en el Ministerio de Trabajo y de llevar adelante un plan de movilización y acampe, la Justicia falló a favor de los despedidos. En tanto, los trabajadores se mostraron críticos con la actitud que tomó la UOM que “solo acudió a las reuniones en trabajo” pero luego “todo lo que se llevó a cabo en la calle, nació de los trabajadores autoconvocados”.

“Logramos hacer una unidad con el barrio, recibimos el apoyo en la calle pero no del sindicato pero sí de organizaciones sociales, vecinales. El gremio solo se hizo presente en las audiencias”, criticó.

A la espera de que pase la feria judicial, en febrero la empresa tendría que reincorporar a los despedidos.