Trabajo dictó conciliación obligatoria en Dánica pero la empresa la incumplió y sigue el acampe

El Ministerio de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que mantienen trabajadores de Dánica Llavallol y los propietarios de la firma, aunque el grupo empresario no acató la medida al evitar el ingreso de los 33 despedidos. En respuesta, los cesanteados y el resto del plantel permanecen con el acampe y la huelga en la puerta de la fábrica.

Si bien la reunión en la cartera laboral estableció la reincorporación de los trabajadores y la vuelta a la actividad de la planta, en diálogo con DiarioConurbano.com Javier Castillo, uno de los trabajadores despedidos, informó que desde la firma querían respetarla “a medias”.

“Querían la conciliación obligatoria pero con los trabajadores echados afuera, solo dejaban entrar al resto. En definitiva, no respetaban nada y hacían oídos sordos”, explicó.

Ante esta situación, el staff de Dánica decidió en asamblea continuar con las medidas de fuerza que mantienen desde el pasado viernes en la puerta de la planta mientras hacían un intento de certificar bajo escribano que la empresa no solo no acató la medida sino que colocó un cartel en el ingreso donde se comunicaba que por problemas económicos no era posible retomar “en lo inmediato” las tareas.

“Las dificultades económico-comerciales, de sobreabundancia de stock, faltantes de abastecimiento, operativas y de seguridad no permiten a la fecha retomar producción de planta”, expresa el texto del Grupo Beltrán.

Desde su rol como trabajador cesanteado del sector Producción, Castillo desmintió a la empresa que se hizo con la firma en diciembre pasado y aseguró a este portal que desde la llegada del grupo cordobés la producción aumentó al ritmo de la crisis económica donde por su costo la margarina ganó terreno como producto sustituto de la manteca.

“Estamos produciendo el doble que en diciembre o en noviembre. Se paró la producción el jueves a la noche y había como para producir hasta el domingo por lo menos”, graficó al tiempo que reveló los posibles motivos de la decisión empresarial:

“No es que hay falta de producción o problemas económicos sino que es una medida para disciplinar a los trabajadores, a ellos les molesta que ganemos medianamente bien y tengamos conquistas ganadas a través de los años haciendo paros y movilizaciones”, afirmó Castillo

Además denunció que desde la patronal intentan trasladarles la representación gremial de aceiteros al de Alimentación con un convenio colectivo donde, señaló, “se gana mucho menos” y que “quieren poner cámaras en toda la fábrica para controlar” todo lo que pasa en la empresa que, además de margarina, produce aceites desodorizados, mayonesas, aderezos y productos para panificación, bajo las marcas Dánica, Manty, Delicia y D´fiesta.

Asimismo, frente al recrudecimiento del conflicto el grupo empresario ofreció en la noche del lunes al personal apostado en la entrada de la planta de Llavallol no realizar reincorporaciones aunque si cumplir con el pago de las indemnizaciones al 100 por ciento en lugar del 50 inicial para que el resto vuelva a cumplir con sus tareas. Los trabajadores realizarán una asamblea a las 21 para decidir si aceptarán o no la propuesta.

La planta de la fábrica tenía 152 empleados en Llavallol y despidió a 33 este viernes, por lo que los obreros decidieron iniciar una huelga por tiempo indeterminado y un acampe para “evitar el vaciamiento de la planta”, ubicada en Asamblea al 200 de esa ciudad de Lomas de Zamora.