Trabajadores de Dánica denuncian hostigamiento para reducirles el sueldo un 40%

Trabajadores de la fábrica Dánica, ubicada en Llavallol, denuncian que el Grupo Beltrán, dueño de la planta, los hostiga para cambiar al convenio alimenticio con el fin de reducir su sueldo un 40%. La empresa amenazó con cerrar la fábrica el lunes si no firman el convenio a pesar de que durante la pandemia aumentaron su producción. 

En diálogo con DiarioConurbano.com Javier Castillo, delegado electo de los trabajadores de Dánica, aseguró: “No nos reconocen la paritaria desde 2018, nos deben el bono aceitero y ellos que son los que tienen una deuda con nosotros, nos quieren reducir el salario en una situación muy complicada económicamente”. 

El conflicto con los trabajadores comenzó en abril de 2018 cuando despidieron a 33 trabajadores y adoptaron una postura de ajuste en la planta. En la actualidad, el Grupo Beltrán pretende cambiar el convenio aceitero de los trabajadores al convenio alimenticio que reduciría un 40% del salario, que ya está atrasado desde el 2018.

En este sentido, Castillo explicó que les ofrecieron una suma de dinero para lograr que acepten el cambio de convenio, que vaciaron la planta y niegan la posibilidad de negociar. “Llaman a compañeros que están enfermos o con problemas cardíacos para apretarlos para que firmen y dicen que el que no firma lo echan”, afirmó el delegado lomense. 

Frente a esta situación, los 150 trabajadores se encuentran en asamblea permanente y rechazan totalmente las intenciones de la empresa en este contexto. Esta instancia conflictiva también se repite en la provincia de San Luis y que a pesar de que ayer se acercaron representantes del ministerio de Trabajo, negaron la posibilidad de negociar. 

“Necesitamos que el Estado se involucre porque estamos en lockout haciendo tareas de limpieza, nos hostigan para que estemos de acuerdo en reducir nuestro salario y es una planta alimenticia que debe estar abierta y es esencial”, apuntó Castillo. 

Los trabajadores analizan que de encontrarse con la fábrica cerrada el lunes, harán paro y un acampe a modo de protesta ya que se les niega el ingreso a la planta cuando aún son empleados. 

“Pedimos lo que nos corresponde que es el convenio aceitero. Nos sentimos como solos porque no nos negamos a negociar pero ellos no quieren mantener un diálogo”, destacó el trabajador.