Sorpresivo paro de líneas de la región por interna gremial en la UTA

Las líneas de colectivos que nuclean a la empresa DOTA llevaron adelante un sorpresivo paro por “reclamos gremiales”, mientras que desde la UTA denunciaron que en realidad la medida de fuerza responde a un “lockout patronal” y que un sector gremial denominado “La Juan Manuel Palacios” quiere intervenir el gremio.

Los colectivos de las líneas locales de Lomas de Zamora 541-543-544-549-561-562 no prestaron servicio al igual que las líneas 540 y 553. También, adhirieron a la medida de fuerza la línea 51 y del grupo San Vicente y las líneas que posee DOTA y sus satélites: 5-6-7-8-9-10-20-21-23-24-25-28-31-44-50-51-56-57-74-76-79-84-91-99-101-106-107-108-117-130-135-146-150-161-168-177-188.

“Nosotros por fuerza mayor tuvimos que parar porque no están garantizadas las medidas de seguridad para trabajar. Esto es un paro patronal y lo repudiamos”, expresaron desde el Cuerpo de Delegados de la Línea 540 en diálogo con DiarioConurbano.com.

Desde la UTA denunciaron el accionar de ese sector gremial vinculado a la empresa y advirtieron que “se escudan en reclamos gremiales pero quieren intervenir el gremio”.

“Tomaron la decisión de parar y fueron cortando todos los servicios conjuntamente con algunos trabajadores que son ex dirigentes del sindicato que en realidad quieren tomar el gremio, lo quieren intervenir. Ellos cuentan con el apoyo de los grupos empresarios y hasta hace un año eran integrantes de UTA”, denunció Daniel Oujian, dirigente de UTA en zona sur, en conversación con este medio.

Subrayó que “los grupos empresarios están participando dentro de una acción gremial que no les compete y quieren intervenir el gremio lo cual es ilegal” y cuestionó que “ellos dicen que reclaman mejoramiento de la obra social, un mejor cuerdo paritario pero hasta hace un año eran parte de la UTA y nunca dijeron nada”.

Por la medida de fuerza, ciento de miles de usuarios se vieron afectados, ya que, también hubo cortes en Burzaco y General Paz .

Además, Oujian aclaró que “muchos trabajadores tuvieron que parar porque si no paran los amenazan con romper los coches y no están garantizadas las normas de seguridad”.