Interna en la UTA dejó a cientos de miles de usuarios sin colectivos

El paro de colectivos convocado por una facción de la UTA tuvo un alto acatamiento e involucró a 54 líneas que transitan por Capital Federal y Gran Buenos Aires, y afectó a casi setecientos mil pasajeros que desbordan los otros servicios de transporte como trenes, combis y subtes.

¿Los motivos? Principalmente fue el pedio de un aumento de sueldo. Pero el entretejido político del paro fue una gran interna gremial. El grupo que planteo la medida fue una representación disidente dentro de la Unión de Tranviarios Automotor (UTA), llamada “Juan Manuel Palacios”, y que es presidida por el dirigente Miguel Ángel Bustinduy. La medida de fuerza no contó con el apoyo oficial de la comisión directiva encabezada por Roberto Fernández.

Al respecto, el vocal titular del Consejo Nacional de la UTA, Daniel Oujian, afirmó a Diarioconurbano.com.ar: “Ellos hacen una medida de fuerza ilegitima porque no tienen ningún aval gremial. Uno no puede hacer paro porque quiere. Esta medida no esta ni denunciada, ni cuenta con una personería, y frente a esto la empresa toma acciones con los trabajadores, que obviamente, no es lo que nosotros queremos”.

El dirigente, también aseveró que los trabajadores “tienen el derecho de parar, pero dentro de un sindicato”, además aseguró que sin ninguna duda “los trabajadores son los más perjudicados con esto” y advirtió que los chóferes “van a tener un descuento y las empresas van a seguir cobrando el subsidio del estado”.

“Todo esto tiene una cuestión política”, subrayó en referencia al grupo empresario DOTA, el cual es dueño de muchas líneas de colectivo y que está en concordancia directa con Miguel Ángel Bustinduy.

Por último, Oujian consideró que “ellos son los dueños de la pelota, tienen la fábrica de colectivos, las cubiertas, los seguros y lo que falta tener es el sindicato”.

En el marco del paro, trabajadores de la línea 164 se presentaron a trabajar a la medianoche y se encontraron con coches de la línea San Vicente obstruyendo la salida. El delegado de la línea 164, Leandro Fernández, relató a este medio que “la empresa empezó tenía ordenes de no darnos coches. Se dio aviso al sindicato y a primera hora se hizo la denuncia en el Ministerio de trabajo”.

El delegado, detalló que “los trabajadores después de las 10 am fueron a mandar la negativa de trabajo al correo, y aclararon que se presentaron a trabajar y no les dieron servicio”, y todo concluyó con “el jefe de personal, que dijo que cual ‘cualquier tipo de discusión va a continuar en el ministerio de trabajo’”.

Por Edgardo Emilio Núñez