El paro de colectivos se hizo sentir en el Conurbano y crece la interna en gremio de choferes

El paro de casi un centenar de líneas de colectivos en el Conurbano desde la agrupación “Juan Manuel Palacios” tuvo como principal motivo un pedido de mejoras salariales, aunque el sector también apuntó contra “varios conflictos en los que la empresa DOTA está involucrado avalados por la UTA” y conflictos en el resto del país.

La Agrupación Juan Manuel Palacios, integrada por opositores a la actual conducción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), realizó un paro general de colectivos durante este viernes en todo el país, en rechazo a despidos en el sector y en reclamo del pago de salarios adeudados.

La medida de fuerza de la agrupación opositora en la UTA afectó al servicio de pasajeros de un centenar de líneas de colectivos en toda la zona metropolitana, además de extenderse por el interior del país.

Cristian Aramberry, delegado sindical y chofer de la línea 257, que une el centro de Quilmes y el cementerio de Ezpeleta con San Francisco Solano, aseguró que uno de los puntos focales del conflicto es el reclamo por mejoras salariales.

“Con el sueldo básico que tenemos, de 48 mil pesos, si sufrimos descuentos estamos por debajo de la línea de la pobreza, que es de 45 mil pesos”, explicó el trabajador que pertenece a la agrupación disidente Juan Manuel Palacios.

Esta agrupación está referenciada a nivel nacional en Miguel Bustinduy, dirigente de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y durante años enfrentado al titular de la central, Roberto Fernández; y tiene presencia en el resto del país.

La medida de fuerza en el Conurbano Sur afectó en especial a las líneas controladas por las empresas DOTA, Autobuses, San Vicente y Yitos, entre otras de menor envergadura como Expreso Villa Nueva, que además de la 257 también maneja las líneas 580 y 582 en Quilmes.

Sin embargo, el chofer de la 257 admitió que si bien “hay varios conflictos en los que la empresa DOTA está involucrado avalados por la UTA” el paro “va más allá de los problemas en el Conurbano con ellos” sino que también es por “incumplimientos” en la solución de varios acuerdos en el interior del país donde la actividad “está parada hace tiempo”.

“La UTA ya no nos representa, por eso en el interior del país hay un paro casi total” porque “en cada lado se paga cualquier escala salarial, no está unificada en todo el país e incluso se trabaja con la boletera”, evidenció el trabajador de la 257 sobre el alcance del conflicto.

A su vez indicó que en algunas provincias “las gobernaciones compraron líneas de colectivos pero pone a los trabajadores como empleados municipales que tienen un salario básico más bajo que el del sector” y por eso “el problema excede a solo el manejo que hace DOTA”.

“Hay una mezcla de política y negocios, porque lo único que le importa al Secretario General de la UTA (Fernández) junto al dueño de Colcam es que se vendan colectivos”, fustigó en tanto Aramberry.

Pese a los reclamos efectuados, en el Ministerio de Trabajo prometieron coordinar una reunión para la semana próxima según informó el trabajador de la 257, quien confesó: “Apoyamos a éste Gobierno, pero pedimos que tome las medidas necesarias e intente mediar con la UTA porque ni siquiera obra social tenemos, pese a los fondos que les giraron”.