Dánica incumple la segunda conciliación obligatoria y sigue el acampe de trabajadores

A más de una semana del primer encuentro, el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación dictó este jueves una nueva conciliación obligatoria en el conflicto que permanece desde hace 15 días en la planta de Dánica Llavallol entre los propietarios de la firma, que buscan renegociar condiciones laborales, y los trabajadores del lugar, que piden la reincorporación de los 33 despedidos y retomar las tareas. Ambas partes acordaron un cuarto intermedio hasta el próximo martes 21, día que vence el dictamen, para retomar la mediación.

Asimismo, el Grupo Beltrán –el conglomerado cordobés dueño de la marca– continúa sin acatar la medida y con nuevas evasivas aún evitan el ingreso de los trabajadores a la planta, inclusive los 33 despedidos que debieran ser reincorporados tras la segunda decisión de la cartera en el mismo sentido.

En diálogo con DiarioConurbano.com Mariano Lasansky, delegado de base de la planta de Dánica en Llavallol afirmó que “hay un incumplimiento total por parte de la empresa” y por eso confirmó que los representantes sindicales presentarán este viernes un oficio judicial en el cual certificarán la falta de predisposición del empresariado porque además “no dejan entrar a la planta para trabajar”.

Ante el claro desconocimiento de la medida por parte de la gerencia, Lasansky expresó que el Ministerio “apoya la postura de los trabajadores” al tiempo que “alienta a continuar con las reuniones de forma individual, por fuera de la cartera para destrabar el conflicto”, algo que “generó sorpresa” porque “el Ministerio y ese ámbito hoy en día es un poco adverso para los trabajadores”, confesó.

“Nos sorprendió la postura, pero la celebramos y creemos que esto debe ser así  porque el rol del Ministerio de Trabajo es equilibrar la desigualdad que hay a favor de los empresarios y las empresas en general, porque cuanto más grande es la empresa, más grande es la desigualdad que se genera avasallando derechos y conquistas”, sostuvo en ese sentido el delegado de base.

Pese al expreso reconocimiento, lo representantes gremiales deberán iniciar una certificación del incumplimiento con una presentación formal del sindicato y por eso sus abogados ingresarán un escrito a Trabajo en donde se acredite de forma fehaciente los hechos para que luego la cartea actúe ante la empresa.

Mientras tanto, la empresa mantiene paralizada su producción de margarina, aceites desodorizados, mayonesas, aderezos y productos para panificación, bajo las marcas Dánica, Manty, Delicia y D´fiesta.

Como respuesta al “lock out patronal”, los cesanteados y el resto del plantel permanecen hace 15 días con un acampe en la puerta de la fábrica y retención de tareas, esta última empujada por la decisión unilateral del grupo empresario de no volver a operar.

Consultado por los impedimentos esgrimidos por el Grupo Beltrán para retomar las tareas, Lasansky señaló que hay “varias excusas”, ya que primero se adujo problemas de sobre stock que, conjugado con la crisis económica, imposibilitaban retomar “en lo inmediato” las labores, luego que estaban en etapa de refacciones y hasta se arguyó que “había problemas de seguridad” que podrían derivar en sabotaje a las maquinarias.

“Quien mejor que nosotros para proteger nuestras fuentes de trabajo. No está en la cabeza de nadie atentar contra nuestro empleo. Las empresas tienen esa costumbre de manchar el reclamo de los trabajadores”, lamentó el delegado de base de la planta.

“Seguimos con el acampe pacífico como desde el día 1 aguardando al ingreso a nuestros puestos de trabajo. Estamos cuidando la fuente laboral de cada uno y a la expectativa de que, de un momento a otro, la empresa cumpla con la ley”, expresó además.

La planta de la fábrica tenía 152 empleados en Llavallol y despidió a 33 el pasado viernes 26 de abril, por lo que los obreros decidieron iniciar una huelga por tiempo indeterminado y un acampe para “evitar el vaciamiento de la planta”, ubicada en Asamblea al 200 de esa ciudad de Lomas de Zamora.