Colectiveros reclaman ser vacunados: “Se nos están muriendo compañeros”

A raíz del reclamo de trabajadores disidentes de la Unión Tranviaria Argentina (UTA) y autoconvocados, el delegado de la línea 119 de colectivo, Leandro Fernández, reconoció que “nunca se vió un reclamo tan genuino” por parte de operarios del transporte, en relación a la magnitud de la convocatoria. 

Desde que inició este año, la UTA reclama que la patronal “por lo menos cierre la paritaria del 2020” y Fernández advirtió que si no hay acuerdo, “queda liberado el sindicato a implementar cualquier medida de fuerza”. En la próxima reunión “ya tendría que estar decidido”, enfatizó.

“El malestar está y hoy se demostró”, opinó el delegado gremial sobre las manifestaciones de colectiveros que iniciaron esta mañana en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires. 

Aunque las personas que formaron parte de las movilizaciones “tienen otro tipo de mirada a la dirigencia actual”, según explicó el referente de la línea que une Chacarita con Lanús, “el reclamo es el mismo” que el de todos los trabajadores y trabajadoras del sector. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Fernández indicó que desde la empresa vienen “pateando” reuniones para alcanzar una negociación salarial: “Pasaron más de 16 reuniones y todavía no hay cierre”, remarcó. 

Además del reclamo salarial, los trabajadores instan a que el Gobierno nacional los incluya en el plan de vacunación como esenciales: “Se hizo una presentación a la Ministra de Salud Carla Vizzotti para que nos tengan en cuenta pero no hubo ninguna respuesta firme”, reprochó. 

“Se nos están muriendo compañeros, estamos cada día más expuestos, llevando las enfermedades a nuestras casas”, explicó el dirigente sindical y agregó que los trabajadores no están “teniendo el respeto que se merecen” por estar “al pie del cañón desde el año pasado”, cuando comenzó la crisis sanitaria en Argentina. 

Si bien Fernández reconoció que dentro de lo que respecta a su línea, los protocolos “se cumplen”, también indicó que están  “compartiendo el mismo habitáculo” con los pasajeros, “por más que esté ese cristal que divide”, el ambiente es de un metro y medio de ancho por diez de largo. 

“La segunda ola de contagios nos llegó a todos y las clínicas de las obras sociales están completamente colapsadas”, concluyó el sindicalista, quien se mostró preocupado por el estrés del sistema sanitario.