ARBA y AFIP hicieron un operativo sorpresa en La Salada

Las dos agencias recaudadores realizaron controles en la Feria Urkupiña, que compone el complejo de La Salada, en Lomas de Zamora. El objetivo fue detectar situaciones de evasión impositiva y trabajo en negro. ARBA ratificó su intención instalar una oficina en la zona para realizaron controles periódicos y asesorar a los puesteros.

La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) realizó este martes a la madrugada el segundo operativo en lo que va del mes en la Feria La Salada, en Lomas de Zamora, con el fin de luchar contra la evasión impositiva, el trabajo no registrado y la explotación laboral.

Esta vez el control se desarrolló en la feria de Urkupiña, de las que componen La Salada, y contó con la presencia de personal de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

El 24 de abril pasado las autoridades habían controlado el sector Punta Mogotes, donde detectaron 85 por ciento de irregularidades en las tareas observadas.

 El director ejecutivo de ARBA, Iván Budassi, dijo esta mañana que "los dos operativos se enmarcan en las tareas que viene desarrollando la Provincia para luchar contra la evasión fiscal, el trabajo en negro y la esclavitud laboral".

Los controles incluyeron la inscripción en Ingresos Brutos y la tributación correspondiente, tanto en el caso de los puesteros como de los administradores.

Budassi contó que en el lugar -al que arribaron a las cuatro de la madrugada- los agentes fiscalizaron "unos 1.700 puestos", lo que se suma al operativo anterior realizado en el sector Punta Mogote, donde se controló a los cuatro administradores de La Salada que cobran alquiler a los puesteros.

"Ellos son los grandes capitalistas que en muchos casos explotan a los trabajadores; luego realizamos un trabajo de educación tributaria y control en relación a cada uno de los feriantes", explicó el director ejecutivo de ARBA.

Agregó que "en Punta Mogotes realizamos intimaciones y requerimientos y pedimos documentación para controlar lo que declaraban. Esta vez, como eso ya lo hicimos, observamos a los feriantes en quienes al principio encontramos temor pero luego un buen recibimiento".

El funcionario explicó que "en un principio hay que explicarles que uno no viene a sacarlos ni a llevarse su mercadería sino a darles herramientas para que puedan trabajar en la legalidad y obtener así los beneficios que otorga la seguridad social".

Además, indicó que ARBA "sigue trabajando con el fin de instalar una oficina en La Salada, para tener presencia permanente", y facilitar así los trámites de los que quieran inscribirse y para que no haya explotación.