Los Andes logró el empate al final contra Defensores Unidos

 

El Milrayitas jugó mal, pero el CADU no lo definió y le dejó la puerta abierta para que Alan Espeche y Ramiro Peters pusieron el 2-2. El equipo sigue en deuda.

El punto tiene gusto si uno analiza el rendimiento de Los Andes. Jugó muy mal el equipo de Sebastián Salomón, que en el quinto minuto de descuento se abrazó a un empate que, a la media hora del complemento, parecía imposible.

Castigo para Defensores Unidos de Zárate, que con poco marcó diferencias y se iba puntero del Eduardo Gallardón, pero pecó en cerrarlo, se creyó ganador, y se llevó la sorpresa en el final.

Si Los Andes tenía urgencias por evidenciar una mejor imagen de la que mostró en Berisso frente a San Carlos, rápidamente le cambiaron los planes. Porque tras un arranque que prometía, recibió el impacto del CADU. Tiro libre de Martín Giménez que nadie desvió en el camino y se le metió a Casas por el segundo palo.

Otra vez a remarla desde los vestuarios. Con mucho amor propio, pero sin grandes luces. Intentó ser prolijo el equipo de Salomón, pero no tuvo consistencia ante un rival que se hizo fuerte con el gol y se defendió con uñas y dientes.

Cuando la mano viene torcida, no hay con qué darle. De una salvada de Casas, llegó el tiro de esquina y el frentazo de Javier Velázquez contra el palo izquierdo para que los zarateños ganaran en tranquilidad contra los nervios del Milrayitas.

Cómo pudo, Los Andes buscó achicar la diferencia antes del descanso, pero no pudo asociar juego, no apareció Rivas como conductor y apenas llegó con una jugada que hilvanó Pérez, remató Mansilla y Aquino resolvió mandando al corner.

El segundo tiempo fue todo nerviosismo por parte del local dentro del campo de juego y en las tribunas. Adentro, Los Andes arrastró sus penas y demostró que anímicamente estaba abatido. A pesar de los cambios, poco y nada. De afuera, se pasó del canto generalizado contra el equipo a apuntar contra la dirigencia.

Lo poco de fútbol lo puso el CADU a través de Giménez y Velázquez. El “10” le creó permanentes problemas a la defensa y el “9” con toda su experiencia y oficio a sus 38 años, demostró que le sobra para jugar en la categoría.

Pero no hay peor cosa que dejar con vida al rival. Nunca hay que perdonar. El equipo de Mostaza Merlo lo hizo, y lo pagó muy caro. El ingresado Espeche descontó tras un centro de Cucho Pérez. Y hubo rebeldía en medio del desorden.

Ya el CADU no estaba tan cómodo en el resultado. Hernández quiso definir con lujo un mano a mano con Casas y no pensó lo que se vendría. Porque Ramiro Peters cambió por gol un tiro libre en la agonía. Y Los Andes salvó un punto de milagro.

Fuente La Unión