Día Mundial del Hincha de Los Andes: caravana en Lomas y fiesta en el Gallardón

LosAndes DiaHincha TribunaEn el año del centenario del club de Lomas de Zamora, miles de simpatizantes ‘milrayitas’ recorrieron el centro de la ciudad del sur del Conurbano bonaerense y le pusieron color y música a la tarde-noche lomense. Hinchas, entre los que se destacaron familias enteras, partieron desde la sede social y llegaron al estadio Eduardo Gallardón para culminar el destejo.

En un día laboral, en donde los simpatizantes se sumaron en cada cuadra de la extensa caravana que se extendió por más de una hora, la cancha pareció esperar la salida del equipo de primera. Banderas, fuegos de artificios, bombos y trompetas llenaron de pasión de fútbol a un festejo que se organizó a pleno corazón pero que encontró una multitudinaria respuesta.

Los hinchas que partieron desde la sede de la avenida Hipólito Yrigoyen al 9500, y que recorrieron el tramo hasta el estadio -ubicado en Santa Fe al 100- por la calle Laprida, llenaron las tribunas del sector oeste y la platea del Gallardón, desde donde escucharon al presidente del club, Oscar Ferreyra; al arquero Maximiliano Gagliardo -quien lo hizo en nombre del plantel-; y la conducción del periodista Ezequiel Tarillo, quien ya había cumplido esa función en los festejos del centenario.

LosAndes DiaHincha SedeSe presentaron además dos bandas de rock y una murga, que sumaron más música y ritmo a los festejos que bajaban desde las tribunas del estadio del club de Lomas de Zamora.

Poco importó la actualidad futbolística, que mantiene a Los Andes alejado de los puestos de ascenso, sino que prevaleció el amor por el club que vio a generaciones vibrar por los colores en las distintas actividades deportivas que ofrece la institución.

La fiesta se extendió hasta el corazón de la noche, pero los corazones milrayitas demostraron que siguen latiendo fuerte desde el histórico festejo del centenario del 1° de enero. Así, este 23 de mayo ingresará a las vitrinas de las memorias de los hinchas de Los Andes, que volvieron a vibrar aunque en el césped no hubo ninguna pelota rodando para gritar un gol.