Aguirre: “Todo esto lo vivo como un regalo de Dios”

El defensor y capitán de Temperley, Gastón Aguirre, resaltó esta noche que el regreso de la entidad 'celeste' a la Primera División lo vive "como un regalo de Dios", luego de la serie de infortunios que tuvo que atravesar en su carrera como futbolista.

En el estadio Alfredo Beranger, la entidad de Turdera obtuvo durante la jornada el retorno a la máxima categoría del fútbol argentino, luego de 27 años, tras derrotar por 3-1 a All Boys, en partido de la fecha 20 del torneo de la Primera B Nacional.

"Todo esto lo vivo como un regalo de Dios. Yo ya estoy hecho en el fútbol", expresó Aguirre, en declaraciones a Télam.

"Cuando comencé mi segunda etapa como jugador ya me hacía feliz jugar con la camiseta de Temperley. Imaginate cómo me puedo sentir tras haber subido dos categorías en menos de seis meses!", indicó el zaguero central.

Surgido de la cantera 'celeste', Aguirre pasó también por Olimpo de Bahía Blanca (2002-2003), Newell's Old Boys (2003-2007) y San Lorenzo (2007-2012), donde tuvo el infortunio de lesionarse gravemente en tres ocasiones.

En marzo de 2010, el defensor se rompió el tendón de Aquiles y estuvo fuera de la actividad durante siete meses.

En abril de 2011, tras un encuentro de Reserva con Unión de Santa Fe, el jugador se lesionó los ligamentos cruzados. Y en noviembre de ese año, cuando se aprestaba a regresar, la rodilla derecha rechazó un injerto y Aguirre debió pasar otra vez por el quirófano.

"Es el club del barrio, el lugar donde me críe, esto es muy significativo para mí", manifestó el 'Tonga', con lágrimas en los ojos, mientras en el vestuario local sonaba muy fuerte 'Jijiji', ese himno que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota inmortalizaron desde Oktubre (1986).

Aguirre consideró que las claves de este ascenso meteórico estuvieron en el hecho de que "se armó un grupo bárbaro, que siempre estuvo convencido de que el objetivo era posible", sostuvo.

De cara a lo que vendrá, con el 'Gasolero' jugando en Primera desde febrero próximo, Aguirre contó una infidencia: "Mi hijo me conmovió la semana pasada, cuando me pidió: 'Papá, sería lindo que juegues en la cancha de Boca'. Ojalá se lo pueda cumplir", se ilusionó.

Como una suerte de humorada, el zaguero central, de 33 años, dijo que "a partir de febrero, los jugadores de Primera se van a tener que fijar en nosotros, jaja"

"Ojalá tomen note de quiénes son (Gastón) Bojanich, (Fabián) Sambueza, (Fernando) Brandán, (Juan) Dinenno. Estamos viviendo un sueño muy lindo", concluyó Aguirre.